sábado, 4 de enero de 2014

Las temperaturas del año 2013


RSS (Remote Sensing Systems) ha completado su serie de medidas de temperatura del año 2013. La anomalía media global del año, tomando como base el período 1979-1998, ha sido de + 0,22 ºC.

El hemisferio norte ha tenido una anomalía de + 0,31 ºC, mientras que el hemisferio sur ha tenido una anomalía de + 0,13 ºC.

Las zonas continentales han tenido una anomalía de + 0,28 ºC, y las zonas oceánicas han tenido una anomalía de + 0,19 ºC.

En todos los casos, las anomalías del año 2013 se sitúan cerca la media de los últimos años (1999 a 2002). Es decir, no se observa ninguna tendencia a una reanudación del calentamiento.






miércoles, 1 de enero de 2014

La formación de las nubes y la sensibilidad climática


El problema fundamental para decidir si el calentamiento global debido al efecto de los gases de efecto invernadero será o no será significativo es dilucidar cual es la sensibilidad del clima terrestre al aumento de la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

A pesar de décadas de investigación tratando de reducir la incertidumbre, las estimaciones de la sensibilidad climática de los modelos climáticos todavía dan valores comprendidos entre 1,5 a 5 ºC para  una duplicación de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que impide hacer proyecciones precisas del clima futuro: una sensibilidad de 1,5 ºC haría que el calentamiento global fuera muy poco relevante, mientras que una sensibilidad de 5 ºC haría que fuera catastrófico.  Este intervalo tan grande en los valores de la sensibilidad del clima es en gran parte debida a las diferencias en la respuesta de las nubes bajas, por razones que no se entienden.

En un reciente estudio titulado Spread in climate sensitivity traces to atmosphere connective mixing se estudia el papel de la formación de nubes y si esto tiene un efecto positivo o negativo sobre el calentamiento global. En él se analizan 43 modelos climáticos, y reduce el intervalo de la sensibilidad climática a uno comprendido entre 3 y 5 ºC al doblar la concentración de CO2.

La clave para esta disminución del intervalo de la sensibilidad del clima se encuentra en las observaciones reales sobre el papel del vapor de agua en la formación de las nubes.

Estas observaciones muestran que las corrientes ascendentes del vapor de agua absorbido por la atmósfera a través de la evaporación, pueden o bien llegar a una altura de 15 kilómetros para formar nubes que produzcan lluvias intensas, o bien pueden elevarse solo unos pocos kilómetros antes de regresar a la superficie sin formar nubes de lluvia. Cuanto mayor sea la cantidad de estas últimas corrientes ascendentes, más se reduce la cubierta total de nubes, ya que dejan más vapor de agua lejos de las regiones más altas de formación de la nube.

En líneas continuas, el ciclo hidrológico que lleva a la formación de nubes. En líneas discontinuas, el que no lleva a la formación de nubes

Todo el vapor de agua evaporado llegaría a las regiones de formación de nubes si sólo existieran corrientes ascendentes de hasta 15 kilómetros. En este caso, se formarían más nubes y la temperatura en la superficie sería menor, ya que las nubes reflejan parte de la radiación solar hacia el exterior.

Al examinar los 43 modelos anteriormente citados, los autores del estudio descubrieron que los modelos que muestran una sensibilidad climática menor solamente contemplan las corrientes ascendentes de más de 15 kilómetros, por lo que, en estos modelos, se producen más nubes, lo que da lugar a una mayor reflexión de la luz solar. Como consecuencia, el clima global de estos modelos resulta menos sensible a la concentración de CO2 en la atmósfera. Sin embargo, afirman, las observaciones del mundo real muestran que este supuesto es erróneo.

Cuando los procesos en los modelos climáticos se corrigen para que coincidan con las observaciones en el mundo real, los modelos contemplan ciclos que tienen vapor de agua en una gama más amplia de alturas en la atmósfera, causando que se formen menos nubes cuando el clima se calienta. Esto aumenta la cantidad de luz solar y de calor que entran en la atmósfera y, como resultado, aumenta la sensibilidad de nuestro clima en dióxido de carbono o cualquier otra perturbación.

El mecanismo aparente es que la mezcla de corrientes ascendentes de diferentes alturas deshidrata la parte inferior de la región de formación de nubes, y esta deshidratación aumenta a medida que el clima se calienta. En los modelos, este aumento depende de la mezcla inicial de corrientes ascendentes, lo que relaciona esta mezcla con la retroalimentación de las nubes.

El resultado es que cuando los procesos de vapor de agua se representan correctamente, la sensibilidad del clima a una duplicación del dióxido de carbono (que se producirá en los próximos 50 años) significa que podemos esperar un aumento de temperatura de por lo menos 4 °C para el año 2100.

Si los autores de este estudio tienen razón (algunos ya lo consideran basura, como es el caso de The k2p blog), las consecuencias de proseguir quemando combustibles fósiles al ritmo que se está haciendo pueden ser muy importantes. Seguramente veremos muchos comentarios sobre este estudio en las próximas fechas.


martes, 31 de diciembre de 2013

El precio de la energía eléctrica del primer trimestre


Acaba de publicarse el precio de la electricidad correspondiente al primer trimestre del año 2014 en el BOE, que son los siguientes para los pequeños consumidores:



Si hacemos una simulación de la factura anual de un consumidor cuya potencia contratada sea de 3.300 vatios y cuyo consumo anual sea de 2.000 kWh sin discriminación horaria, vemos que el aumento para este consumidor habrá sido del 69,6 % desde el primer trimestre de 2006, y que el aumento del primer trimestre de 2014 respecto del tercero de 2013 ha sido del 1,46 %.




Nota: en el histórico de precios hay una “anomalía” en el primer trimestre de 2012, fruto de una sentencia del Supremo que avalaba la tesis de las compañías eléctricas, por lo que hubo que pagar los atrasos correspondientes a una subida anterior que no se hizo.

lunes, 30 de diciembre de 2013

La actividad solar parece no haber sido un actor clave de los cambios climáticos


El cambio climático no ha sido fuertemente influenciado por las variaciones en el calor del sol, según nuevo estudio recientemente publicado, titulado Small influence of solar variability on climate over the past millennium.

Las conclusiones de este estudio contrastan con una visión científica generalizada, que supone que los períodos largos de clima cálido y de clima frío en el pasado podrían haber sido causadas por fluctuaciones periódicas de la actividad solar.

Los autores examinan las causas del cambio climático en el hemisferio norte durante los últimos 1.000 años, y  han llegado a la conclusión que, hasta el año 1800, el principal impulsor de los cambios periódicos en el clima fueron las erupciones volcánicas, que tienden a evitar que la luz solar llegue a la Tierra, causando un clima frío y más seco. Concluyen también que, desde 1900, los gases de invernadero han sido la principal causa del cambio climático.

Los factores determinantes utilizados para el estudio
(a) Datos ópticos aerosol volcánico de Crowley et al.7, mostrando el espesor óptico medio global a 0,55μm.
(b) Total de datos de irradiación estelar de Steinhilber, Beer y Frohlich para 800-1810 y de Wang, Lean y Sheeley para 1810-2000.
(c) Concentración de CO2, N2O, CH4 de Schmidt et al.
(d) Porcentaje de la masa terrestre del planeta (bosque, prados, cultivos) según Pongratz et al.

Los resultados muestran que no se debe esperar que los períodos de baja actividad solar tengan un gran impacto en las temperaturas del planeta (lo que no es de extrañar después que se descubrieran los errores de los primeros satélites de medición de la radiación solar, y que las variaciones de la misma eran mucho menores de lo que se creía) y se espera que sirvan para mejorar la comprensión de los científicos y para ayudar a la predicción del clima.

Los autores realizaron el estudio con los registros de las temperaturas del pasado construidas con datos de anillos de árboles y otras fuentes históricas. Compararon estos datos con modelos informáticos del clima pasado, así como con cambios tanto significativos como de menor importancia en el sol, y dedujeron que la actividad solar ha tenido un impacto mínimo en la temperatura en el último milenio.

(a) simulaciones con todos los forzamientos (rojo y verde) en comparación con un conjunto de reconstrucciones y de medidas instrumentales de anomalías de temperatura (azul). Las grandes erupciones volcánicas se muestran como líneas verticales grises.
(b) la media del conjunto de resultados individuales de los distintos forzamientos (volcénico, gases de efecto invernadero, uso de la tierra, radiación solar) en comparación con el conjunto de las reconstrucciones de temperatura (gris claro).
(c) la contribución simulada de cada forzamiento individual (colores como en b) en los periodos que coinciden con los tres mínimos solares (resaltados en color gris en b, y los últimos 50 años (notar que es una escala diferente) con una incertidumbre del 95%. Un asterisco indica que la contribución de un forzamiento es significativa al nivel del 5%.

Las primas del régimen especial de producción eléctrica


El régimen especial de generación de energía eléctrica comprende los siguientes tipos de generación:

- Cogeneración
- Solar fotovoltaica
- Solar térmica
- Eólica
- Hidráulica
- Biomasa
- Residuos
- Tratamiento de residuos

Entre los años 2008 y 2012, el total de energía eléctrica generada en régimen especial ha sido de 437.485 GWh, y el total de las primas que han recibido ha sido de 32.145 millones de euros, lo que de 0,074 €/kWh.

La energía solar es la que ha recibido mayores primas, 12.715 millones de euros, habiendo producido 33.631 GWh, de los que han tenido derecho a prima 33.361 (RD 14/2010, publicado en el BOE el 24.12.2010, que establece reducciones por los ingresos por producción en 2011, 2012 y 2013 para la energía fotovoltaica), lo que hace que cada kWh primado haya recibido 0,378 €.

La energía eólica ha producido casi la mitad de le energía de régimen especial, 203.675 GWh, y ha recibido 8.505 millones de euros, es decir, 0,042 €/kWh.


En estos últimos días, debido al impacto mediático de los resultados de la subasta de energía eléctrica para el primer trimestre de 2014, que representó un aumento del 11 al 12 % en la tarifa TUR, y que luego fue anulada por el ministerio, se ha hablado mucho de las primas a las energías renovables como principales causantes del déficit de tarifa, que probablemente alcanzará, a finales de año, los 30.000 millones de euros.

Algunos tertulianos han acusado al ex presidente Rodríguez Zapatero del “desmadre” de estas primas, ya que, con su “buenismo”, apostó por las energías renovables, a quienes concedió suculentas primas que ahora tenemos que pagar entre todos los españoles, bien vía tarifas, bien vía impuestos. Gracias a esta generosidad de los socialistas con las energías renovables "gozamos" de uno de los precios de la electricidad más caros de Europa. Ponen como ejemplo las primas al sector fotovoltaico, que son del 575 por ciento durante los primeros 25 años desde su puesta en marcha y 460 por ciento a partir de entonces.

Entre estos tertulianos que acusan a los socialistas están están el ex consejero de la Comunidad de Madrid Francisco Granados (Paco para los amigos, que fue cesado fulminantemente en 2011 y que ahora se ha reconvertido en tertuliano), el economista Carlos Fuentes, de El Mundo, o el periodista Hermann Tertsch, de ABC. Pues bien, el decreto por el que se fijan estas “suculentas primas” a las energías renovables, así como las fórmulas para su revisión en el futuro, es el 436/2004, y fue firmado el día 12 de marzo de 2004, el día después de los atentados de Madrid y dos días antes de que el PP perdiera las elecciones. La firma es del señor Rodrigo de Rato y Figaredo quien, por lo menos aparentemente, no es socialista, lo que demuestra que algunos tertulianos, o ignoran de lo que hablan, o aplican el método que consiste en repetir mil veces una mentira para que la gente (los votantes) crean que es cierta.

Otra cosa es que a los gobiernos del señor Zapatero se les fuera de las manos la potencia instalada en energía solar, pero este es otro tema.


jueves, 19 de diciembre de 2013

El precio de la electricidad


Esta mañana se ha celebrado la subasta de la electricidad para los consumidores domésticos (los que tienen menos de 10 kW de potencia contratada) para el primer trimestre de 2014, y, como era de esperar, ha habido un aumento muy importante, ya que el precio ha pasado de 4,76 a 6,18 céntimos por Kwh, un 29,9% más.

He dicho "como era de esperar" porque estas últimas semanas, el precio de la electricidad en el mercado mayorista ha aumentado considerablemente, haciendo parar la producción de toda una serie de empresas que consumen mucha electricidad ya que no podían asumir el aumento. La explicación que dan es que en estas últimas semanas ha habido poco viento y que hay dos centrales nucleares paradas por mantenimiento, además de un aumento del consumo por el frío.

Esta subasta se realiza sobre la parte del precio que pagamos que corresponde a la producción de la electricidad. Este coste representa algo menos de la mitad de lo que nos facturan. La otra mitad es lo que se llama peaje o parte regulada, que viene fijada por el gobierno, y que comprende las primas a las renovables, las primas al carbón, el transporte de la energía, gastos financieros del déficit tarifario, costes de la insularidad de Baleares y Canarias y otros conceptos menores. Esta parte, según el gobierno, se aumentará un 2%.

De manera que, ponderando los dos aumentos, se puede concluir que si el gobierno central no da un puñetazo sobre la mesa, el recibo de la electricidad aumentará entre un 11 y un 12 % a partir del primero de enero. Un buen modo de desearnos un buen año nuevo. Y una nueva demostración de la ineptitud del ministro Soria.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Lo que el pasado nos dice acerca del incremento del nivel del mar


Investigadores de la Universidad de Southampton y de la Universidad Nacional de Australia han publicado un informe en el que concluyen que la subida del nivel del mar desde la revolución industrial ha sido rápido para los estándares naturales y que, al ritmo actual, puede alcanzar los 80 cm por encima del nivel preindustrial en 2100 y 2,5 metros en 2.200. Se titula “A geological perspective on potential future sea-level rise”.

 Las observaciones históricas muestran un nivel del mar en aumento respecto al año 1.800, al calentarse el agua de mar y al fundirse el agua de los glaciares y campos de hielo que acaba llegando a los océanos. El nivel del mar se eleve actualmente unos tres milímetros por año. Esta cifra puede parecer lenta, pero produce un cambio significativo en el tiempo.

 El equipo utilizó la evidencia geológica de los últimos millones de años para obtener un modelo de la subida natural del nivel de mar. Los resultados se compararon con los datos históricos obtenidos de mareógrafos y de las observaciones por satélite de los cambios del nivel del mar durante el período de "calentamiento global", desde la revolución industrial. Para ello compilaron resultados de los últimos 40 millones de años, que enmarcan períodos más cálidos y más fríos que el período actual.

Subida del nivel del mar “natural” en función de la concentración de CO2 en la atmósfera. La línea negra representa la probabilidad màxima. La franja rosa fuerte la probabilidad del 68 %, y la franja rosa pálida, la probabilidad del 95 %. Vemos en la figura que por debajo de ~350 pm de CO2 el nivel del mar aumenta casi linealmente con el CO2

La curva se vuelve plana hasta que la concentración de CO2 alcanza 700 ppm, por encima de la cual el nivel del mar aumenta de nuevo. La “meseta” entre 350 y 700 ppm, con un nivel del mar de 22 metros sobre el nivel actual (+13, -12), probablemente representa un estado climático en el que las capas de hielo de Groenlandia, Antártida Oeste y las zonas marítimas de la Antártida Este se redujeron de manera importante o llegaron a desaparecer. Las capas de hielo de la Antártida Este son mucho más estables, y solo contribuyen de manera significativa al aumento del nivel del mar cuando la concentración de CO2 supera las 700 ppm. Con los niveles actuales de CO2, relativamente cercanos a 400 ppm, a largo plazo el nivel del mar debería alcanzar un nivel de 24 (+7 -15) metros sobre el nivel actual, con una probabilidad del 68 %. Resta a saber cual sería la escala de tiempo en el que esta subida del nivel del mar se produciría. Esta escala de tiempo es difícil de conocer, ya que el aumento actual del nivel de CO2 no tiene precedentes en la historia geológica.

Para responder a esta cuestión hay que ir a períodos en los que el volumen de hielo global fue similar al actual. Los últimos cinco períodos glaciares contienen dos períodos interglaciares en que la temperatura fue 2ºC superior a la temperatura preindustrial, con un nivel del mar superior en 10 metros al nivel actual. Hay pocos datos del interglacial más antiguo, que ocurrió hace unos 404.000 años, pero el último período interglacial (hace 130.000 a 115.000 años) ha sido muy estudiado. La temperatura global fue de 1±0,5ºC superior a la preindustrial, y el nivel del mar llegó a los 6-9 metros por encima del actual, lo que implica una reducción del volumen del hielo de 10 a 15 % respecto del actual. Basados en el comportamiento de este último interglacial, los autores concluyen que, con una probabilidad del 68 %, el aumento del nivel del mar en el año 2.100 sería de 0,8 metros, y de 2 a 2,5 metros en el año 2.200, pudiendo llegar a los 8 o 10 metros en el año 2.500.

El patrón de fondo natural de las pruebas geológicas no debe ser confundido con una predicción basada en modelos, ya que utiliza datos para ilustrar lo rápido que el nivel del mar podría cambiar si sólo hubiera procesos normales, naturales. No hay especulaciones acerca de nuevos mecanismos que podrían ocurrir a causa del calentamiento global hecho por el hombre. En pocas palabras, los autores dicen que consideran meramente lo que la naturaleza ha hecho antes, y por lo tanto, podría hacer de nuevo. Aunque rápido, el aumento del nivel del mar observado en los últimos años todavía se encuentra en el “área de distribución natural”. Mientras estemos dentro de este rango, nuestra comprensión actual de la pérdida de masa de hielo puede considerarse adecuada. El monitoreo continuo de la subida del nivel del mar futura va a mostrar si y cuando empieza a estar fuera del área de distribución natural, es decir, si la velocidad a la que aumenta la concentración de CO2 causa retroalimentaciones positivas que no se produjeron cuando la concentración de CO2 aumentó mucho más lentamente. Si eso sucede, entonces esto significará que nuestra comprensión actual se queda corta, quizá con consecuencias graves.

Ageological perspective on potential future sea-level rise