jueves, 20 de enero de 2011

Identificación de la ruta de las inundaciones súbitas del lago Agassiz hasta el Océano Ártico que dieron origen al Young Dryas

Ya hemos hablado del Younger Dryas o Dryas Reciente, un enfriamiento brusco del hemisferio norte que se produjo hace unos 12.900 años. El origen de este súbito enfriamiento se discute todavía:

- por una parte, Broecker en 1989 lanzó la hipótesis de que un desbordamiento brusco del lago glaciar Agassiz fue el que originó el Younger Dryas, pero hasta el momento ha demostrado ser difícil aportar pruebas concretas, lo que llevó a Broecker en 2006 la conclusión de que ''nuestra incapacidad para determinar el camino seguido por la inundación es desconcertante''.

- por otra parte, científicos de la Universidad de California en Santa Bárbara y de la Universidad de Oregón han descubierto diamantes microscópicos enterrados a pocos metros de la superficie de la isla de Santa Rosa, en la costa de Santa Bárbara. Tras ser analizados, los investigadores han concluido que pertenecen a un antiguo cometa que debió impactar en Norteamérica. Su datación corresponde con el inicio del Young Dryas.

Un artículo publicado en Science en el año 2010, titulado Identification of Younger Dryas outburst flood path from Lake Agassiz to the Arctic Ocean, aboga por la primera causa, y ha identificado la ruta del desbordamiento brusco del lago Agasiz. Resumimos este interesante artículo.

El derretimiento de la capa de hielo del macizo Laurentino descargó miles de kilómetros cúbicos de agua dulce cada año en los océanos circundantes, causando la supresión de la circulación meridional atlántica y desencadenando un cambio climático abrupto. Entender los mecanismos físicos que conducen a eventos como el intervalo frío Younger Dryas requiere la identificación de las rutas de acceso y el calendario de estas descargas de agua dulce. Los autores han podido identificar las rutas de estas inundaciones basándonse en evidencias encontradas en gravas y en una erosión de la superficie, en el sistema del río Mackenzie en la Llanura Costera del Ártico canadiense. Han realizado un modelo de la superficie ajustado isostáticamente en la región aguas arriba de Fort McMurray, y una ligera revisión del margen de hielo en este momento, les permite afirmar que el lago Agassiz se desbordó por la cuenca de drenaje del Mackenzie. A partir de la datación por luminiscencia ópticamente estimulada hemos podido determinar la edad aproximada de esta inundación del río Mackenzie hacia el Océano Ártico, que ocurrió hace unos 13.000 años, cerca del inicio del Younger Dryas.

Figura - Grandes lagos glaciales formados por la fusión del hielo del sistema Laurentino entre 12,65 y 12,75 miles de años antes de Cristo, cerca del inicio del Younger Dryas. Se indican tres salidas:

(1) al noroeste a lo largo del río Mackenzie, en el Océano Ártico,
(2) al este a lo largo del río San Lorenzo hacia el Océano Atlántico Norte, y
(3) al sur a lo largo del río Mississippi hacia el Golfo de México.
Azul fuerte = lagos; Blanco = hielo; Gris = tierra

La identificación de las inundaciones en la cuenca del Mackenzie aclara nuestra comprensión de la ruta del agua de deshielo y el cambio climático abrupto durante la última desglaciación de América del Norte. Estos resultados identifican la ruta de la inundación buscada por Broecker y que dio lugar al Younger Dryas. Las inundaciones catastróficas del lago Agassiz en el inicio del Younger Dryas ocurrieron preferentemente hacia el noroeste, porque esta salida se encuentra a una elevación menor que la oriental. Esto explica la falta de evidencias geomorfológicas del desbordamiento catastrófico hacia el este del lago durante el Younger Dryas, pero no se opone a algún drenaje hacia el este del lago Agassiz y otros lagos glaciales más al este. Por lo tanto, los autores rechazan la visión prevaleciente de que la ruta del agua glacial derretida del lago Agassiz en el inicio del Younger Dryas fue hacia el sur (Mississippi) o hacia la salida de la parte oriental (San Lorenzo). Los datos que han encontrado apoyan la hipótesis de que el disparador del Younger Dryas ocurrió a lo largo de la ruta ártica.
 
Después de eso, un avance de los glaciares, probablemente obligó a cambiar temporalmente la ruta de desbordamiento hacia el sur o, si la cuenca superior estaba libre de hielo, pasar hacia el este a través de los Grandes Lagos. Si este cambio se produjo durante el Younger Dryas y el desbordamiento fue hacia los Grandes Lagos se habría sostenido la supresión de la circulación meridional atlántica iniciada por la ruta del río Mackenzie al desbordarse súbitamente el lago Agassiz.

Con los datos aportados por este artículo, la teoría de un origen del Younger Dryas debido a un desbordamiento del lago Agassiz que interrumpió la corriente meridional del Atlántico adquiere una nueva actualidad.

jueves, 13 de enero de 2011

La temperatura global del año 2010, según la NOAA

La temperatura global del año 2010, según los datos de la NOAA (National Oceanic and Atmospheric Administration), ha sido de 14,52 ºC, temperatura idéntica a la del año 2005, y ligeramente superior a la del 1998, en que fue de 14,50 ºC. Estas diferencias de temperatura no son significativas.



El gráfico que indica la tendencia del período 1975 – 2000, que es de + 0,17 ºC por década, muestra que el año 2010 se sitúa exactamente en la misma tendencia, de manera que se ppdría pensar que se ha terminado la tendencia de los últimos 8 o 10 años a la ralentización y hasta a la parada del aumento de las temperaturas medias anuales.


A este ritmo, a finales del siglo XXI la temperatura habría subido de 1,7 ºC respecto a la de la última década del siglo XX.

Sin embargo, examinando los datos de las anomalías mensuales de los últimos 10 años, también publicadas por la NOAA, se puede observar que el calentamiento global, a pesar de un año 2010 muy cálido, sigue estancado, como muestra la recta de regresión, cuya pendiente es de 0,0013 ºC/año, es decir, 0,13 ºC por siglo (!)


En próximas entradas iremos analizando los datos de la NOAA.

lunes, 10 de enero de 2011

La temperatura global del año 2010

La primera serie de datos de temperatura del año 2010 publicada es la de los datos medidos por satélite de la UAH (Universidad de Alabama en Huntsville). Según estos datos, la temperatura global del año 2010 terminó prácticamente empatada con la del año 1998, como el año más cálido en el registro de la temperatura por satélite desde hace 32 años. 2010 fue sólo 0,013 ºC más frío que 1998, una cantidad que no es estadísticamente significativa.

1998 y 2010, fueron años en los que un fenómeno El Niño en el Pacífico provocó un aumento de las temperaturas en todo el mundo. En los últimos meses, ha ido creciendo un fenómeno de enfriamiento en el Pacífico (La Niña), con lo que las temperaturas en los trópicos, tanto para noviembre como para diciembre, han sido más frías de lo normal.

Según estos datos, el mundo continúa calentándose de manera desigual, con un calentamiento cada vez mayor a medida que avanzamos hacia el norte: el Océano Ártico se ha calentado un promedio de 1,66 ºC en los últimos 32 años, mientras que el continente antártico se ha enfriado sobre 0,29 ºC durante el mismo tiempo.

Las tendencias de las diversas zonas de la Tierra son las siguientes:

sábado, 1 de enero de 2011

Las corrientes del Mediterráneo

La climatología hace del Mediterráneo una cuenca de concentración. En efecto, la gran evaporación que vientos e insolación producen, junto con el insuficiente aporte de agua de los ríos y lluvias, origina un déficit hídrico crónico que se compensa con la entrada de agua atlántica a través del estrecho de Gibraltar y de agua del Mar Negro a través del Bósforo. Esta generación de agua genera, a su vez, unas corrientes que circulan por el Mediterráneo en sentido antihorario.


El agua que entra del Atlántico forma una corriente superficial cuyo caudal oscila entre 63 y 146 km3/día, según la época del año. Una vez atravesado el estrecho, la corriente transcurre pegada a la costa africana por efecto de la fuerza de Coriolis, llegando hasta la parte más oriental de la cuenca, en el Líbano, donde gira al norte siguiendo la costa de Turquía.

En los Dardanelos, se encuentra con la corriente Este-Oeste formada por la aportación de aguas procedentes del Mar Negro. Esta circula por el Egeo y la costa de Grecia hasta el Adriático donde sube para descender por la costa de Italia subir de nuevo por el Mar Tirreno, golfo de Génova y bajar por la península Ibérica.

Las mareas es otro de los aspectos de la hidrología del Mediterráneo que lo hacen un mar algo peculiar. El reducido tamaño de la cuenca y la angosta comunicación con el Atlántico hacen que las mareas sean muy reducidas (unos 40 cm de media), ocurriendo a menudo que las variaciones de nivel debidas a cambios en la presión atmosférica (secas) o a la constancia de determinados vientos resultan de mayor importancia. La amplitud de mareas crece con la proximidad al estrecho.

La Comisión Europea puso en marcha en 1993 el proyecto MTP (Mediterranean Targeted Project), proyecto de investigación pluridisciplinar sobre las regiones orientales y occidentales de ese mar y que además se sitúa en el marco de los importantes esfuerzos de la Unión Europea para comprender mejor el Mediterráneo e identificar las actividades humanas susceptibles de perjudicar sus frágiles ecosistemas.

El proyecto MTP ha encontrado que la temperatura de las aguas profundas de la cuenca mediterránea occidental ha subido 0,13ºC en los últimos cuarenta años. Este calentamiento, aparentemente anodino, es importante porque se trata de un espacio de tiempo muy breve.

Las conclusiones más recientes del proyecto MTP sugieren que el aumento de la salinidad observado durante ese mismo período no es menos importante y que la causa es también el hombre. La construcción de gigantescos embalses (sobre todo los de Asuán en el Nilo y del Ebro en España) ha reducido la cantidad de agua dulce en el Mediterráneo durante los 50 últimos años, lo que explica el aumento general de la salinidad. Dado que el agua salada es más densa que la dulce, este cambio ha afectado a la circulación de corrientes importantes en la cuenca del Mediterráneo, así como entre el Mediterráneo y el Atlántico.

Una de las consecuencias más importantes se refiere a la corriente de agua salada que sale del Mediterráneo por el estrecho de Gibraltar y contribuye a la formación de la Corriente del Golfo, factor clave del clima europeo. Las consecuencias del aumento de la salinidad de esta corriente, directamente relacionadas con la de las aguas del Mediterráneo, son difíciles de predecir a largo plazo. Podrían empujar la Corriente del Golfo hacia el oeste, lo que causaría un grave enfriamiento de la Europa del Norte o, al revés, empujar a dicha Corriente hacia el este, lo que calentaría ese clima norteño. Frente a estas dos posibilidades, los científicos intensifican sus esfuerzos para llegar a previsiones más exactas.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Transiciones bruscas del clima durante la última glaciación

Una perforación en todo el espesor de 3 km de la capa de hielo de Groenlandia hacia el centro norte nos permite tener una visión sin precedentes, rica y precisa, de la aparición de la edad de hielo más reciente, hace unos 120.000 años. Y es en esta ubicación, la región del Atlántico Norte, donde los rápidos cambios climáticos han sido más importantes en el pasado. Esta perforación ha sido el resultado de los esfuerzos de las multinacionales del Proyecto de Cilindros de Hielo del Norte de Groenlandia (NGRIP – North Greenland Ice Core Project). Cabe destacar que en los cilindros de hielo de esta perforación se pueden distinguir individualmente cada uno de los años, que se remontan en el pasado hasta 123.000 años. Hace unos años se pensaba que tal resolución que era inalcanzable.

La perforación NGRIP está localizada en 75.10 ° N y 42.32 ° W, a una altura de de 2.957 m, y el espesor del hielo es de 3.085 m. La perforación NGRIP comenzó en 1996, y la base se alcanzó en julio de 2003.

En la década de 1990, dos perforaciones de hielo profundo realizadas en el centro de Groenlandia permitieron ver una historia detallada del medio ambiente que se extendía 100.000 años atrás en el tiempo. Estas muestras permitieron ver que el clima era terriblemente inestable. En el espacio de pocas décadas, la región del Atlántico Norte podría calentarse en unos 10 º C, a la vez que cambios menores de temperatura y humedad se producían en amplias zonas del planeta.

Por desgracia, las perturbaciones estructurales de los cilindros más profundos impidieron que se pudieran tener datos, ya sea el inicio del último período glacial, ya sea de lo que aconteció durante el anterior período de calentamiento interglaciar, conocido como el Eemiense, hace aproximadamente entre 130.000 y 120.000 años. Los primeros informes sobre este período ponían de relieve una aparente inestabilidad del clima en el Eemiense, se equivocaron con claridad. La perforación NGRIP permitió constatar una estabilidad del clima durante el Eemiense. Esta información es de gran interés: el Eemiense fue ligeramente más caliente que el período interglaciar actual, lo que permite suponer como será un clima posible futuro calentado por los gases de efecto invernadero.

Podemos ver en la figura los datos del isótopo 18 del oxígeno obtenidos en la perforación NGRIP, en valores medios de 50 años. En rojo, los eventos Dansgaard-Oeschger, numerados del 1 al 25, y los eventos Heinrich de H0 a H6. Estos datos se pueden encontrar aquí.


Si tomamos los datos anuales de temperatura que engloban desde al año 35.000 hasta el año 80.000 antes de ahora, podemos observar que la correspondencia entre las temperaturas y el isótopo 18 O son muy notables. Estas temperaturas han sido calculadas usando el isótopo 15 N, y se pueden encontrar aquí.



Si queremos observar en detalle un evento Dansgaard-Oeschger, por ejemplo, el nº 12, sólo hemos de ampliar el zoom que nos facilitan los datos anuales individualizados del NGRIP. En la figura podemos observar como durante este evento, la temperatura subió 13 ºC en menos de 200 años, es decir, a un ritmo de 0,7ºC por década, muy superior a la que está ocurriendo el cambio climático actual.


A lo largo de la Ultima Glaciación hubo 6 episodios, denominados eventos Heinrich (llamados por su descubridor, que hizo su publicación en 1988), en los que se depositaron en el fondo del Atlántico, en una zona comprendida entre los 40º N y los 55º N, cantidades anormalmente grandes de detritos rocosos transportados por icebergs (ice rafted debris). Los témpanos de hielo que venían del norte, al llegar a aguas más cálidas, se derretían y los materiales rocosos, que habían arrancado del sustrato continental antes de su caída al mar y que habían luego transportado consigo, se soltaban, se hundían y se depositaban en el fondo del Atlántico (las figuras que siguen y parte del texto están sacados del libro Historia del Clima de la Tierra, del profesor Antón Uriarte, que explica muy bien estos eventos)

Los eventos Heinrich son unas fluctuaciones globales del clima que coinciden con la destrucción de grandes capas de hielo del hemisferio norte, y la consiguiente liberación de un volumen enorme de hielo que dio lugar a la formación de numerosos icebergs. Estos eventos fueron rápidos: duraron alrededor de 750 años, y su aparición repentina pudo ocurrir en un período de sólo algunos años. Se observan eventos Heinrich durante el último período glacial, ya que la resolución del registro sedimentario antes de este período es demasiado baja, lo que hace que sea imposible deducir si se produjeron durante otros períodos glaciales anteriores.
Las observaciones originales de Heinrich fueron seis capas en los núcleos de sedimentos oceánicos que contenían proporciones muy altas de rocas de origen continental, "fragmentos líticos", cuyo tamaño se encontraba entre las 180 micras y los 3 mm. Las fracciones de mayor tamaño no pueden ser transportados por las corrientes oceánicas, y por lo tanto se puede deducir que han sido transportadas por témpanos de hielo que se desprendieron de la capa de hielo de gran Laurentino, que cubría entonces Norte América, y que se hundieron en el fondo del mar cuando los témpanos de hielo se derretían.

Algunos, pero no todos, de los eventos Heinrich ocurrieron durante de los períodos que precedieron a la eventos de calentamiento rápido Dansgaard-Oeschger (D-O):

H0 se produjo hace unos 12.000 años, y se identifica con el Young Dryass.
H1 se produjo hace unos 16.800 años.
H2 se produjo hace unos 24.000 años.
H3 se produjo hace unos 31.000 años.
H4 se produjo hace unos 38.000 años.
H5 se produjo hace unos 45.000 años.
H6 se produjo hace unos 60.000 años.

La causa de estos eventos glaciales sigue siendo objeto de debate. En la actualidad, la hipótesis más aceptada implica una desaceleración de la circulación termohalina del océano. Durante el período glacial, las capas de hielo del hemisferio norte fueron aumentando. En ciertos momentos, estas capas de hielo liberaron grandes cantidades de agua dulce en el Atlántico Norte. Los eventos Heinrich son un ejemplo extremo, cuando la capa de hielo Laurentino liberó cantidades excesivamente grandes de agua dulce en el mar de Labrador, en forma de icebergs.

Se supone que estos depósitos de agua dulce redujeron suficientemente la salinidad del océano para frenar la formación de aguas profundas y, por consiguiente, la circulación termohalina. Puesto que la circulación termohalina juega un papel importante en el transporte de calor hacia el norte, su disminución puede causar que el Atlántico Norte se enfríe. Más tarde, al disminuir la adición de agua dulce, la salinidad del océano y la formación de aguas profundas vuelve a aumentar y se recuperaron las condiciones climáticas.

Esta hipótesis de una liberación de agua dulce en el océano Atlántico Norte, se apoya de la evidencia de que se produjeron cambios en la formación de aguas profundas. Las mediciones de sedimentos de aguas profundas en el Atlántico Norte indican que la formación de aguas profundas se redujo fuertemente durante los eventos Heinrich. En el Atlántico, con una circulación termohalina muy debilitada, la Corriente del Golfo, no llegaba a las latitudes altas y se producía en superficie un avance hacia el sur de las masas de agua polares, que llegaba hasta las costas del sur de Portugal. En el episodio Heinrich-1, al comienzo de la última deglaciación, entre hace 18.000 y 16.000 años, los sondeos frente a la costa del sur de Portugal indican unas temperaturas más frías incluso que las del Ultimo Máximo Glacial.


El disparador inicial para la liberación de agua dulce todavía no se ha identificado. Una sugerencia es que los cambios pequeños y graduales en la radiación solar podrían haber influido en el momento de los cambios bruscos. Otras ideas hablan de oscilaciones naturales de las capas de hielo o de los procesos oceánicos.
La teoría más apoyada es que el manto de hielo Laurentino, al crecer demasiado, se desequilibraba y se producían enormes derrumbes de hielo (surges), que en el Atlántico formaban grandes flotillas de témpanos a la deriva. Estos colapsos podían estar también provocados por la fusión de la base del hielo, causada por el calor del subsuelo rocoso. Se ha indicado también la posibilidad de que la propia masa de hielo del manto Laurentino, al aumentar de peso, acabase provocando pequeños seísmos que hacían que el hielo se derrumbara (Antón Uriarte).


A pesar de que los eventos Heinrich parece que se iniciaron en el Atlántico Norte, dejaron una huella global. Algunas de las mejores pruebas fuera del Atlántico Norte para estos eventos provienen de núcleos de sedimentos en el Caribe y el Mar Arábigo y en espeleotemas de la cueva Hulu en China. Estos sitios, junto con otros, se muestran en la figura. Las anomalías del clima son coherentes con una desaceleración de la circulación termohalina y la reducción del transporte de calor del océano en las altas latitudes del norte. Durante las fases frías en el Atlántico norte, grandes regiones de América del Norte y Eurasia se volvieron más frías y más secas. Un desplazamiento hacia el sur del cinturón tropical hizo que muchas zonas del hemisferio sur se volvieran más húmedas. Los cilindros de hielo de la Antártida muestran un cierto calentamiento, en consonancia con una reducción del transporte de calor hacia el norte desde el hemisferio sur.

La explicación de las causas de los eventos D-O todavía es menos clara. Reproducimos las explicaciones del profesor Antón Uriarte sobre estas causas:

Cuando acababan los eventos Heinrich se producía de nuevo una salinización de las aguas del Atlántico Norte, que era clave en la reanudación de la circulación termohalina. Ocurría que, tras las descargas de icebergs, menguaba en muchas partes la masa de hielo de las lenguas glaciares que desaguaban en la costa. Disminuía el aporte de agua dulce al mar y, en consecuencia, aumentaba de nuevo la salinidad del Atlántico Norte. Entonces se reanudaba con rapidez la circulación de la cinta transportadora oceánica (el conveyor belt) y se intensificaba la Corriente del Golfo. Se producía una brusca subida de las temperaturas en las latitudes medias-altas y se entraba en un cálido interestadial.


Otro de los motivos posibles de la salinización de las aguas del Atlántico Norte que sucedía al evento Heinrich podía provenir de la modificación de la circulación atmosférica, al reducirse la altura del manto Laurentino tras el colapso de hielo. Durante el período frío anterior al evento, la altura y volumen que iba ganando el manto Laurentino era responsable del incremento de los vientos septentrionales y muy fríos que llegaban al Atlántico canalizados por el valle que separaba el propio manto Laurentino de Groenlandia (lo que es hoy el mar de Baffin y Labrador). Estos vientos gélidos del Ártico iban enfriando cada vez más las aguas superficiales oceánicas del noroeste del Atlántico. Luego, después del evento, la reducción de la altura del manto Laurentino provocaba un retorno a condiciones más parecidas a las actuales, es decir, a vientos del oeste no tan fríos. El mayor efecto de evaporación de estos vientos del oeste ayudaba a la salinización de las aguas superficiales del Atlántico Norte, a su densificación y a la reinstalación más o menos intensa de las corrientes termohalinas y, en consecuencia, de la cálida Corriente del Golfo.

martes, 28 de diciembre de 2010

La circulación atmosférica - Las corrientes en chorro

Las corrientes en chorro (jet streams) son corrientes de aire en altura que circulan a gran velocidad alrededor del planeta, de este a oeste, causados por las discontinuidades entre las células convectivas. Se trata de unas corrientes impetuosas de aire, que se originan en el límite superior de la troposfera debido al contraste térmico entre dos masas de aire. Tienen forma aplanada y fluyen entre los 7.000 y 15.000 m de altitud, mayor en verano que en invierno.

Fueron descubiertas en 1944 por un aviador norteamericano al atravesar el Pacifico para ir al Japón, pero que no pudo llegar a su destino, al no permitírselo dichas corrientes.

Se presentan casi de un modo constante en las latitudes medias de ambos hemisferios. Su trayectoria suele ser de oeste a este, también pueden cambiar de rumbo incluso ser circulares. En el verano muestran un esquema zonal desplazándose de oeste a este a gran velocidad y formando una línea continua que impide el intercambio de masas de aire. En invierno es cuando presentan grandes perturbaciones (ondas de Rossby)

Existen cuatro corrientes en chorro que circundan el planeta, dos en cada hemisferio:

- La corriente en chorro polar, que circula a unos 60º de latitud, y que es responsable de la dinámica general atmosférica de las latitudes medias.

- La corriente en chorro subtropical que circula en torno a los 30º de latitud, y que tiene una influencia meteorológica menor.

La corriente en chorro polar tiene una estructura tubular aplanada de unos cientos de kilómetros de anchura y unos cinco de espesor. Su velocidad es variable, normalmente supera los 150 km/h, pero puede llegar y hasta sobrepasar los 400. Separa las masas de aire tropical y polar, por lo que experimenta un desplazamiento estacional en latitud: circula más al norte en verano (ya que la masa cálida de aire tropical es más potente) y más al sur en invierno (durante el que está más fortalecida la masa fría de aire polar).

El Chorro Polar se corresponde en superficie con el Frente Polar y sus ondulaciones, las ondas de Rossby, dan lugar a altas presiones a la derecha de la corriente y bajas presiones a la izquierda, que en superficie se reflejan como anticiclones (los anticiclones subtropicales, como el anticiclón de las Azores, que tiene una enorme influencia en la Península Ibérica) y borrascas (las borrascas atlánticas del Frente Polar), respectivamente.

viernes, 24 de diciembre de 2010

El Largo Verano

El Largo Verano es un libro de Brian Fagan. Es una historia bien contada de los impactos del cambio climático sobre los seres humanos, empezando en el final de la última glaciación, en torno a 18.000 antes de Cristo.

El libro se centra en el desarrollo de los seres humanos durante los últimos 15 000 años. Brian Fagan destaca que este período de tiempo es a la vez inusualmente cálido y estable, en comparación con los 100.000 años anteriores. Estas condiciones climáticas extraordinarias pueden ser la razón por la que la civilización humana, tal como lo conocemos hoy, se ha podido desarrollar. Teniendo en cuenta el clima más inestable y frío del pasado, Fagan piensa que debemos esperar que, en algún momento en el futuro, volverán a producirse unas condiciones similares. En este sentido, el desarrollo de los seres humanos durante los últimos 15 000 años ocurrió durante un inusual "largo verano".

El punto clave del libro es, por supuesto, que la vida humana y la cultura siempre han sido influenciadas por las condiciones del clima y por cambios climáticos, pero que, debido al desarrollo de la civilización, la humanidad en su conjunto se ha ido haciendo cada vez más vulnerable.

Fagan describe las primeras tribus humanas que vivieron durante las recientes edades de hielo como oportunistas, flexibles y móviles, el moviéndose y la adaptando con facilidad sus herramientas a las condiciones cambiantes del medio ambiente. Por el contrario, los asentamientos en pueblos y ciudades con una alta concentración de personas, contando con producciones agrícolas cercanas, no se pueden mover ni puede adaptarse con suficiente rapidez, y por lo tanto se desmoronan en cuanto el clima haga que su "caja de herramientas de supervivencia" se convierta en una cosa inútil.


Cronología

Sacamos de los cuadros 1 y 2 del libro una cronología de eventos históricos relacionados con el clima:

16.000 a. C. - Edad del Hielo. Rápido retroceso de las capas de hielo. Cro-Magnon en Europa.

15,000 a. C. - mejora climática en Eurasia.

14,000 a. C. - aumento rápido del nivel del mar. Las últimas culturas de la Edad de Hielo en Europa.

13.000 a. C. - Fin del evento Heinrich H1 (nota 1). Primer asentamiento en el noreste de Siberia.

12,500 a. C. - Comienzo del período Bølling-Allerød (nota 2). Rápido calentamiento.

12.000 a. C. - Difusión de los bosques en Europa. Primer asentamiento en América. Cueva con pinturas rupestres en Niaux, en Francia.

11.000 a. C. – El lago Agassiz revienta (nota 3), haciendo que la Circulación del Atlántico Meridional colapse, causando temperaturas mucho más frías de Europa: el episodio Younger Dryas. Abu Hureyra I en Siria. La cultura Clovis de América del Norte.

10,000 a. C - La agricultura comienza en el sureste de Asia. Hay sequía en el sureste de Europa.

9.500 a. C. –La Circulación del Atlántico Meridional renace, dando lugar a unas condiciones más húmedas y a un nuevo calentamiento. La agricultura se propaga rápidamente en el suroeste de Asia. Abu Hureyra II en Siria. Jericó

8.500 a. C. – Un amplio espectro de cazadores-recolectores aparece en el norte de Europa.

8.000 a. C. - La agricultura se propaga rápidamente en el suroeste de Asia.

6.000 a. C. - mini edad de hielo. La capa de hielo Laurentino colapsa, y la Circulación del Atlántico Meridional se ralentiza. Aparecen los agricultores de los Balcanes. Primer asentamiento en el sur de Mesopotamia.

5.600 a. C. - elevación del nivel del mar: el mar Mediterráneo inunda el lago Euxino, formando el actual Mar Negro. El pueblo de agricultores Linearbandkeramik entra en Europa Central.

4.500 a. C. - Sequía en América Oeste, condiciones de calor húmedo en Europa. Se cría ganado en el Sahara. Aparece la cultura Ertebolle en los países escandinavos.

3.500 a. C. – El Sahara, Egipto y Mesopotamia se vuelven mucho más secos. Las ciudades aparecen en Egipto y se desarrollan en Mesopotamia.

 
(Nota 1) En los eventos Heinrich durante el último período glacial, las capas de hielo del hemisferio norte se derritieron rápidamente, muchos icebergs se desprendieron de los glaciares y flotaban en el Atlántico Norte. Los icebergs contienen rocas erosionadas por los glaciares, y conforme se iban derritiendo estas rocas cayeron al fondo del mar. Estos escombros son la pieza más importante que evidencia estos eventos Heinrich. La perforación a través de los sedimentos marinos permite ver seis eventos Heinrich en los núcleos de barro sacados del fondo del mar, que se denominan H1-H6 conforme se remontan en el tiempo.

Estos eventos Heinrich son interesantes ya que son la evidencia de cambios climáticos abruptos durante el último período glacial. Estos eventos son rápidos: duran alrededor de 750 años, y su aparición puede producirse en tan sólo unos años.

Durante los eventos Heinrich, grandes cantidades de agua dulce fluyen hacia el océano, lo que puede hacer variar la circulación termohalina.


 
(Nota 2) El período Bølling-Allerød fue un interestadial mundial cálido y húmedo que se produjo al final del último período glacial. Durante la oscilación de Bølling-Allerød aumentaron las temperaturas (en el norte de la región del Atlántico a niveles casi de hoy), antes de que se redujeran de nuevo en el período Younger Dryas, que fue seguido por el periodo interglaciar actual. Su duración aproximada fue del 12.500 a. C. hasta el 11.000 a. C.


(Nota 3) El lago Agassiz era un enorme lago en América del Norte formado por derretimiento de los glaciares al final del último período glacial. En el momento de su extensión mayor, disponía de más agua que todos los lagos juntos que hay ahora en el mundo.

La opinión generalizada es que alrededor del año 10.800 a. C. el lago rompió su pared de hielo y se desbordó hacia el río San Lorenzo. Fue un torrente enorme que duró años, y el agua de este lago llegó más allá del Mar del Labrador. Flotando sobre el agua salada más densa, esta agua dulce bloqueó la Corriente Meridional del Atlántico, que trae agua cálida hacia el norte y ayuda a mantener caliente el norte de Europa. Así, el norte de Europa se convirtió en un congelador, dando comienzo al período del Younger Dryas, del que ya hemos hablado en otra entrada.

Hay que recordar que ésta es solamente una de las teorías que se han elaborado para explicar el período del Younger Dryass.