Los primeros datos de la temperatura global del año 2014 los ha dado RSS (Remote Sensing Systems) que mide por satélite la temperatura atmosférica entre las latitudes 80N y 80S.
domingo, 4 de enero de 2015
La temperatura global del año 2014
Los primeros datos de la temperatura global del año 2014 los ha dado RSS (Remote Sensing Systems) que mide por satélite la temperatura atmosférica entre las latitudes 80N y 80S.
viernes, 31 de octubre de 2014
Los precios de la electricidad en Europa
Según publica Eurostat, los precios de la electricidad españoles figuran entre los más elevados de Europa, tanto los precios para la industria media (las industrias grandes consumidoras de energía, como la fabricación de aluminio, de acero, etc., tienen precios especiales) como los precios para usos domésticos. Sólo el Reino Unido e Irlanda, dos islas, tienen unos precios más elevados que los españoles. Esto no contribuye en nada a que tengamos una industria competitiva.
Y lo peor del caso es que
el llamado déficit de tarifa, es decir, la diferencia entre lo que paga el
consumidor y lo que cuesta producir la electricidad sigue existiendo, a pesar
de que el único objetivo importante del gobierno de PP, por lo que se refiere a
la energía, era de eliminarlo. Si tuviéramos que pagar la electricidad al
precio que realmente cuesta, la pagaríamos más cara que en el Reino Unido o que
en Irlanda.
Con un precio así, no es
extraño que la industria española esté ahogada. Y los consumidores, también. Y
todo es por falta de una política energética planeada a largo plazo, lo que no
han hecho ni los gobiernos del PSOE ni los del PP.
Lo que sí debemos decir
es que el precio de la electricidad no aumenta en España desde hace tres años.
Pero esto no tiene mucho mérito, ya que pasa lo mismo en casi todos los países
europeos importantes, con la excepción del Reino Unido.
sábado, 11 de octubre de 2014
El océano profundo no se calienta
Las aguas frías del océano profundo de la Tierra no se han calentado perceptiblemente desde 2005, según un nuevo estudio titulado Deep-ocean contribution to sea level and energy budget not detectable over the past decade, dejando sin resolver el misterio de por qué el calentamiento global parece haber disminuido en los últimos años.
Los científicos del Jet Propulsion Laboratory de la NASA en Pasadena, California, han analizado datos de temperatura del mar, tanto de satélites como de observación directa desde 2005 hasta 2013 y han encontrado que el océano profundo por debajo de los 2.000 metros no se ha calentado de manera perceptible. En el siglo XXI, los gases de invernadero han seguido acumulando en la atmósfera, tal como lo hicieron en el siglo XX, pero la temperatura global media del aire superficial ha dejado de subir a la par con el aumento de la concentración de los gases de efecto invernadero. La temperatura de la mitad superior de los océanos del mundo, por encima del nivel de los 2.000 metros ha seguido subiendo, pero no lo suficientemente rápido como para poder explicar el estancamiento de la temperatura del aire. Se han invocado muchos procesos tanto en tierra como en el mar y en el aire para explicar lo que está pasando con la cantidad de calor "desaparecido". Una de las ideas más importantes es que la mitad inferior del océano está tomando el relevo, pero hay pocas evidencias de que esto sea así.
El estudio citado es el primero en utilizar las observaciones por satélite, así como mediciones directas de temperatura de la capa superior del océano. Los científicos han estado tomando la temperatura de la mitad superior del océano directamente desde el año 2005, utilizando una red de 3.000 sondas de temperatura flotantes llamadas la red Argo. Pero las temperaturas de las zonas profundas del océano son más difíciles de medir. El estudio tiene en cuenta del hecho de que el agua se expande cuando se calienta. El nivel del mar aumenta a causa de esta expansión térmica por un lado, y del agua añadida por los glaciares y por la fusión de las capas glaciares por otra. Para llegar a su conclusión, los autores del estudio hicieron el cálculo de una sencilla resta, utilizando datos de 2005-2013 de las boyas Argo, de los satélites Jason-1 y Jason-2 y de los satélites de Recuperación de Gravedad y Experimento Climático (GRACE). De la cantidad total de aumento del nivel del mar, restan la cantidad debida a la expansión en la parte superior del océano a causa del aumento de su temperatura, y la cantidad de aumento procedente del agua de deshielo. El resto representa la cantidad de aumento del nivel del mar causado por el calentamiento en el océano profundo.
Este resto es esencialmente cero. El calentamiento del océano profundo no ha aportado prácticamente nada a la subida del nivel del mar durante este período. Los resultados son que la variación del nivel del mar debido a la zona inferior a los 2.000 metros es de -0,13 ± 0,72 mm/año, y su contribución al balance energético planetario es de -0,08 ± 0,043 W/m2.
Contribuciones medias globales del cambio del nivel del mar de diferentes capas del océano: 0-2.000m (rojo), 0-700m (verde), 700-2.000m (azul). La curva de negro de trazos muestra una estimación para el resto del océano por debajo de 2.000 m calculada mediante la eliminación de la estimación 0-2.000m de lo observado por el satélite GRACE. Todas las curvas son desestacionalizadas. El sombreado, donde se muestra, denota una incertidumbre de 1σ de las estimaciones respectivas.
jueves, 2 de octubre de 2014
Extensión máxima del hielo marino antártico
Según datos de la Universidad de Colorado Boulder, la extensión máxima de hielo marino antártico
se alcanzó el 21 de setiembre, con una extensión de 20,1 millones de km2.
Este máximo es el mayor desde que se tienen datos por satélite, siguiendo a los
dos años anteriores en los que también se batió el récord.
Comparado con las medidas
promedio de los 22 años comprendidos entre 1979 y 2000 o los 30 del período
1981-2010, en el máximo se ha ganado una extensión helada de unos 1,2 millones
de km2.
martes, 30 de septiembre de 2014
Extensión mínima del hielo ártico
Según datos de la Universidad de Colorado Boulder, la extensión mínima de hielo ártico se alcanzó
el 16 de setiembre, con una extensión de 5,0 millones de km2. Este mínimo
es muy parecido al del año anterior, y es superior al que se había observado en
los últimos años, en los que se habían alcanzado mínimos de 4,2 millones de km2
en el año 2007 y de 3,4 en el año 2012.
Comparado con las medidas
promedio de los 22 años comprendidos entre 1979 y 2000 o los 30 del período 1981-2010, en el mínimo de verano se ha perdido una extensión
helada de unos 1,5 millones de km2.
domingo, 14 de septiembre de 2014
Variaciones inexplicadas en la tendencia secular de las temperaturas
La
pausa en el calentamiento global en curso desde el año 2001 se debe a una
combinación de una fase de enfriamiento natural, conocida como variabilidad
multidecadal (MDV) y una desaceleración de la tendencia secular (ST) al
calentamiento, según un estudio recientemente publicado, titulado Application of the Singular Spectrum AnalysisTechnique to Study the Recent Hiatus on the Global Surface Temperature Record.
La Tierra no se ha calentado al mismo ritmo durante el siglo XX. Los
aumentos de temperatura notables durante algunos períodos intercalados con
niveles bastante estables o decrecientes durante otros han sido explicados como
una combinación del calentamiento secular (probablemente creado por el hombre)
y la variabilidad natural del clima. Actualmente nos encontramos, a principios
del siglo XXI, experimentando un período de estancamiento durante el cual las
temperaturas de superficie no han aumentado al mismo ritmo que el forzamiento
radiativo.
En este estudio se analiza mediante la técnica del Análisis Espectral
Singular (SSA) la base de datos de temperatura de la superficie HadCRUT4 con
técnicas espectrales para separar la oscilación multidecadal de la tendencia
secular. Ambas señales combinadas representan casi el 88% de la variabilidad total
de la serie anual de temperaturas, lo que es altamente significativo.
Se indican la temperatura global anual en la superficie, la variabilidad
multidecadal (MDV, línea verde), la tendencia secular (ST, línea roja) y la
señal reconstruida (MDV + ST, línea de negro).
ST explica el 78,8% de la variabilidad de la serie anual; MDV el 8,8% y la
señal reconstruida el 88%.
Se pueden encontrar tres períodos de estancamiento con muy poco
calentamiento dentro de la serie, 1878-1907, 1945-1969 y desde 2001 hasta el
final de la serie. Todos ellos coinciden con una fase de enfriamiento de la
oscilación multidacadal, que hasta ahora parecía ser la principal causa de los
diferentes períodos de estancamiento que muestran los registros de la
temperatura global de la superficie terrestre. Sin embargo, y contrariamente a
los dos eventos anteriores, durante el período de pausa actual, la tendencia
secular muestra una fuerte fluctuación de la tasa de calentamiento, con una gran
aceleración (0,0085 °C/año hasta 0,017 °C/año) durante el período 1992-2001 y
una fuerte desaceleración (0,017 °C/año hasta 0,003 °C/año) a partir de 2002.
Estas fluctuaciones rápidas e importantes en la tasa de calentamiento secular
no tienen precedentes.
a) Tasas de
calentamiento (°C/año) obtenidos a partir de las diferentes señales
identificadas en el SSA: ST (línea roja), MDV (línea azul) y la señal
reconstruida (línea de color negro). Las líneas rojas delgadas punteadas son
los intervalos de confianza para la tasa de calentamiento asociado con el ST
obtenido a partir de series mensuales.
b) Ampliación
de los últimos 25 años de la serie temporal.
Esta fluctuación en la tasa reciente de calentamiento secular podría tener
varias causas, como los cambios recientes en el Océano Pacífico tropical, el
derretimiento acelerado del hielo del Ártico, cambios en la profundidad de
almacenamiento de calor de los océanos o el aumento del contenido de aerosoles
en la estratosfera, causas que habrá que investigar.
viernes, 29 de agosto de 2014
La influencia del Ártico en la corriente del Golfo
La fuerza de la corriente del Golfo se vio significativamente influenciada
por la situación del hielo marino en el estrecho de Fram en los últimos 30.000
años, según el estudio recién publicado cuyo título es High-resolution record
of late glacial and deglacial sea ice changes in Fram Strait corroborates
ice–ocean interactions during abrupt climate shifts. Sobre la
base del estudio de biomarcadores en los depósitos del fondo marino, los
autores lograron reconstruir por primera vez cuándo y cómo la región marina entre
Groenlandia y Svalbard estaba cubierta de hielo en el pasado y de qué manera la
corriente del Golfo reaccionó cuando esta cubierta de hielo marino se rompió de
repente. Llegaron a la conclusión de que cuando grandes cantidades de hielo del
Ártico derivaron a través del estrecho de Fram hacia el Atlántico Norte, el
transporte de calor de la corriente del Golfo se redujo notablemente.
En el lado oriental de este estrecho entre Groenlandia y Svalbard el agua
cálida del Atlántico fluye hacia el norte hacia el Océano Ártico, mientras que
en el lado oeste las masas de agua fría y el hielo marino del Ártico se abren
paso para salir del Ártico hacia el Atlántico Norte. Una parte considerable de
las aguas del Atlántico se enfría aquí en su camino hacia el norte y se hunde
hacia capas más profundas. La circulación del agua causada de esta manera controla
las corrientes oceánicas como una bomba gigante y tiene influencia, entre otras
cosas, sobre la cantidad de calor que la Corriente del Golfo transporta hacia
Europa.
Si cambia el funcionamiento de esta bomba da lugar a cambios directos en el
clima, como sucedió, por ejemplo, al final del período glacial pasado y durante
la transición a nuestro interglacial actual. En los últimos 30.000 años, la
corriente del Golfo ha perdido una cantidad extraordinaria de su fuerza al
menos dos veces: una vez hace 17.600 años y otra vez hace unos 12.800 años, y
en ambas ocasiones el clima de Europa, en consecuencia, se ha enfriado
significativamente. Y ahora también sabemos por qué.
Un testigo de nueve metros de largo perforado en los sedimentos sirvió a los
geólogos como una ventana hacia el pasado. Fue perforado en una expedición al Estrecho
Fram, y tiene sus capas tan bien definidas que los científicos pueden leerlo
como un libro. Este testigo se perforó en el talud continental occidental de
Svalbard, una región con una tasa inusualmente alta de sedimentación. Eso
significa que hay un número muy grande de partículas sedimentadas, que
proporcionan mucha información sobre el clima. En este testigo los datos
climáticos de cinco a diez años están en una longitud de un centímetro,
mientras que fácilmente, en regiones de menor sedimentación, un centímetro de sedimento podría representar nada menos que
1.000. Y, por supuesto, 1000 años son un período demasiado largo para poder
identificar claramente las fluctuaciones climáticas a corto plazo.
Hay dos tipos de fósiles, también designados como biomarcadores, que han
servido como indicios de la existencia y la duración de una capa de hielo. Un
tipo es el producido por las diatomeas que viven en el hielo marino, el otro
por las algas que prefieren el mar abierto. Los marcadores nos proporcionan
ideas sorprendentes en la historia del clima del estrecho de Fram. Por ejemplo,
ahora sabemos que no se formó una capa de hielo gruesa hasta después del máximo
del último período glacial, pero cuando se hubo formado se mantuvo durante unos
1.000 años, lo que influyó a largo plazo en las corrientes oceánicas del
Atlántico Norte.
La razón de esto es que esta capa de hielo marino retrasó la desintegración
de las grandes capas de hielo que cubrían gran parte de Europa y América del Norte
en ese momento. El hielo marino estabilizó los frentes glaciares de estas capas
de hielo como la pared de una presa, impidiendo que los icebergs se
desprendieran, con lo que la exportación de agua dulce del Ártico hacia el
Atlántico Norte, que de otro modo habría sido enorme, se retrasó durante un
cierto tiempo.
Cuando la capa de hielo se rompió hace 17.600 años se vertieron enormes
masas de hielo en el Atlántico Norte en un tiempo extremadamente corto, que al
fundirse liberaron grandes cantidades de agua dulce, alterando la estructura de
la densidad del agua y conduciendo a un debilitamiento significativo de la
circulación de retorno del Atlántico, o por decirlo de otra manera, a un
debilitamiento de la Corriente del Golfo.
Según el estudio, se produjo una reacción en cadena semejante otro momento
durante el Dryas Reciente hace unos 12.800 años, cuando enormes cantidades de
hielo marino del Ártico avanzaron de nuevo hacia el Atlántico Norte disminuyendo
el transporte de calor a través de la corriente del Golfo.
Estos mapas ofrecen una visión general de la reconstitución de los cambios en
las condiciones del hielo marino en el estrecho de Fram y sus consecuencias
para la distribución de la corriente de Retorno
del Atlántico Meridional.
- Hace 19,000 años se había formado una cobertura permanente de hielo marino,
lo que impidió cualquier exportación importante de hielo marino del Océano
Ártico (izquierda).
- 1,400 años más tarde esta cobertura de hielo se rompió durante un Evento
Heinrich 1 (centro), lo que empezó una deriva masiva de hielo marino y de
icebergs hacia el Atlántico Norte.
- Otro aumento de la formación de hielo marino y su descarga hacia el Atlántico
también pudo reconstruirse para el periodo del Younger Dryas, hace 12,800 años.
Las superficies verdes representan la extensión de las capas de hielo
continentales; los puntos representan los sitios de perforación de sedimentos.
El núcleo de sedimentos utilizado en este estudio fue perforado en la zona
marcada en amarillo.
Los resultados del estudio muestran lo importante que es el hielo marino del
Ártico para la circulación oceánica mundial y que los cambios repentinos en la
cubierta de hielo marino del océano Ártico están conectados directamente con
las fluctuaciones climáticas bruscas. Los resultados de este estudio permitirán
mejorar los modelos y, por consiguiente, hacer mejores previsiones sobre el
futuro de la corriente del Golfo.
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