En el Ártico, la extensión
máxima anual de este invierno se ha situado en la línea de los últimos años. La
tendencia, desde el año 1972, es de una pérdida anual de 35.200 km2 de hielo
marino.
domingo, 31 de marzo de 2019
La extensión del hielo marino ártico y antártico
Según los datos de la
Universidad de Bremen, la extensión del hielo marino ártico ha alcanzado su
máximo el pasado 12 de marzo, con un valor de 14,695 millones de km2.
Por lo que respecta al hielo
marino de la Antártida, el mínimo se alcanzó el pasado 23 de febrero, con un
valor de 2,547 millones de km2.
Esta extensión del hielo
marino se define como el área de la superficie marina con, al menos, un 15 % de
concentración de hielo.
En el Antártico, la extensión
mínima anual sigue sin tener una tendencia significativa.
Tanto en el Ártico como en el
Antártico, los valores actuales son inferiores a los del promedio de los años
2010 a 2018.
viernes, 15 de febrero de 2019
2018, el cuarto año más cálido de la serie histórica
Los análisis de temperatura
de la NASA incorporan mediciones de temperatura de la superficie de 6,300
estaciones meteorológicas, observaciones basadas en barcos y boyas de las
temperaturas de la superficie del mar y mediciones de temperatura de las estaciones
de investigación antárticas.
Para el año 2018, la
estimación de GISS es de una anomalía de +0,83 °C. Se trata del cuarto año con una mayor temperatura global
desde que se tienen medidas. El hemisferio norte ha tenido una anomalía de +1,01
°C: se trata también del
cuarto año con mayor temperatura. En el hemisferio sur la anomalía ha sido de
+0,66 °C,
igualmente el cuarto año con mayor temperatura desde 1880.
La estimación de la NOAA para
el año 2018 es de una anomalía de +0,79 °C, el cuarto año con mayor temperatura de la serie
histórica. La anomalía del hemisferio norte ha sido de +0,92 °C y la del hemisferio sur de +0,65 °C; en ambos hemisferios ha sido el cuarto año más
cálido desde 1880.
Estas mediciones sin procesar
se analizan por diversos organismos, entre los que figura Goddard Institute for
Space Studies (GISS), que utiliza un algoritmo que considera la distinta
densidad de estaciones de medida las diversas partes del planeta y los efectos
de las islas de calor urbano que podrían sesgar las conclusiones. De estos
cálculos se deducen las anomalías de temperatura medias tomando como referencia
de 1951 a 1980.
Debido a que las ubicaciones
de las estaciones meteorológicas y las prácticas de medición cambian a lo largo
del tiempo, la interpretación de las diferencias de temperatura media globales
específicas año a año tiene algunas incertidumbres. Teniendo esto en cuenta, la
NASA estima que el cambio medio global de 2018 es preciso en 0,06 °C, con un nivel de certeza del 95%.
Otro organismo que analiza
los datos sin procesar de la NASA es la National Oceanic and Atmospheric
Administration (NOAA). Los científicos de la NOAA utilizan un período de
referencia diferente (base 1901 - 2000) y una interpolación diferente en las
regiones polares de la Tierra y otras regiones pobres en datos.
En ambas series de datos, la
tendencia desde 1980 hasta 2018 es de un aumento de 0,17 °C por década.
lunes, 28 de enero de 2019
La temperatura global del año 2018
Los valores de la temperatura
global anual medidas por satélite se publican por la Universidad de Alabama en
Huntsville (UAH) y por Remote Sensing Systems (RSS), una compañía privada
fundada en el año 1974, y que explota los datos de los satélites de la NASA.
Datos de RSS
La serie de temperaturas
medida por satélites no es totalmente homogénea, pues se construye a partir de
una serie de satélites con instrumentación similar pero no idéntica. Los
sensores se deterioran con el tiempo, y las correcciones son necesarias para la
deriva del satélite y la modificación (decadencia) de su órbita.
Los satélites no miden directamente
la temperatura. Miden las radiaciones en varias bandas de longitud de onda, que
luego deben convertirse matemáticamente para obtener medidas indirectas de la
temperatura. Los perfiles de temperatura resultantes dependen de los detalles
de los métodos que se utilizan para obtener temperaturas de las radiaciones.
Como resultado, se han calculado diferentes conjuntos de datos de temperatura según
quien ha analizado los datos satelitales.
Datos de UAH
Las anomalías se calculan
respecto del período que va de 1981 hasta 2010. La anomalía del año 2018 ha
sido de +0,23°C. La tendencia
desde que se tienen datos (desde el año 1979) es de un aumento de 0,127°C/década.
El período para el cálculo de
anomalías va del año 1979 hasta el 1998. La anomalía del año 2018 ha sido de
+0,51°C, y la
tendencia desde el año 1979 es de un aumento de 0,197°C/década.
Comparativo entre las dos medidas
Si calculamos las anomalías
de una manera homogénea, por ejemplo, respecto a la base 1981 – 2010, la
anomalía de RSS para el año 2018 pasa a ser de +0,38°C, es decir, superior en 0,15°C a la anomalía observada por UAH.
En los gráficos podemos ver
como las anomalías publicadas por RSS eran inferiores a las de UAH en el
período 1979 – 2000. En este período las medidas de RSS eran, en promedio, 0,05°C inferiores a las de UAH. Mientras que a partir del
año 2000 las medidas de RSS son superiores a las de UAH: del año 2003 hasta el
año 2018 la diferencia ha sido de 0,12°C. Esta diferencia se ha visto acentuada desde la
última revisión de los datos efectuada por RSS en junio del 2017. Antes de esta
fecha, la diferencia entre la tendencia de los datos de temperatura de UAH y
RSS eran muy reducidas.
En este momento sigue la polémica
entre ambas entidades.
martes, 15 de enero de 2019
El hielo de la Antártida funde cada vez más deprisa, aumentando el riesgo de un aumento del nivel del mar
Se acaba de publicar el
artículo “Four decades of Antarctic Ice Sheet mass balance from 1979–2017”, en
el que los autores informan un aumento de seis
veces de la pérdida anual de masa de hielo de la Antártida entre 1979 y 2017.
Los resultados de este
estudio son que, entre 1979 y 1990, la Antártida perdió un promedio de 40 ±
9 miles de millones de toneladas de masa
de hielo por año. Entre 1989 y 2000, esta cantidad fue de 50 ± 14 miles de millones de toneladas anuales. Entre 1999
y 2009, esta cantidad aumentó a 166 ± 18 miles de millones de toneladas. Finalmente, entre
2009 y 2017, esta cantidad aumento hasta 252 ± 27 millones de toneladas por año seis veces más.
Tradicionalmente, se
consideraba que el lado occidental de la Antártida era la mayor fuente de agua
que iba de la Antártida a los océanos. Pero este estudio muestra que un vasto
cuarto de la Antártida oriental se está convirtiendo en una fuente muy
importante de esta pérdida de masa de hielo. En el período 2009 - 2017, esta
pérdida masiva de hielo fue dominada por los sectores del mar de
Amundsen/Bellingshausen, en Antártida del oeste (159 ± 8 miles de millones de
toneladas por año), tierra de Wilkes, en Antártida del este (51 ± 13 miles de
millones de toneladas por año), y península del oeste y del noreste (42 ± 5 miles
de millones de toneladas por año).
Los datos se calcularon analizando
fotografías aéreas de alta resolución tomadas por la Operación IceBridge de la
NASA, los datos de interferometría de radar por satélite de múltiples agencias
espaciales y la serie de imágenes que el satélite Landsat está realizando
actualmente.
En los últimos 40 años, la
contribución de la Antártida al aumento global del nivel del mar ha sido solo 14
± 2 mm desde 1979 hasta hoy.
Pero a medida que el clima se calienta más deprisa, la masa de hielo que pierde
el continente antártico aumenta rápidamente, lo que hace temer que el aumento
global del nivel del mar pueda llegar a los 4 metros en el espacio de un siglo.
jueves, 11 de octubre de 2018
La extensión del hielo marino ártico y antártico
Según los datos de la
Universidad de Colorado, el pasado 21 de setiembre la extensión del hielo
marino ártico llegó a su mínimo anual, que fue de 4,56 millones de km2,
ligeramente inferior a la del año anterior. La tendencia desde que se tienen
medidas por satélite es de una disminución anual de 82.100 km2/año,
aunque desde el año 2007 hasta hoy, esta extensión mínima se ha estabilizado alrededor
de 4,47 millones de km2.
En cuanto al
hielo marino antártico, su máximo anual se alcanzó el pasado 30 de setiembre,
con una extensión de 18,92 millones de km2, significativamente
superior a la del año anterior. Desde el año 1979, la tendencia anual es de un
aumento de la superficie máxima de 14.500 km2.
miércoles, 8 de agosto de 2018
Emisiones de CO2 del año 2017
Según
los datos publicados por BP, las emisiones de CO2 a la atmósfera del
año 2017, procedentes de las actividades relacionadas con la combustión de
carbón, gas y petróleo, han sido de 33.444 millones de toneladas, lo que
representa un aumento del 1,3 % respecto del año anterior.
El
principal emisor es la China, que ha lanzado a la atmósfera 9.233 millones de
toneladas, un 27,6 % del total, con un aumento del 1,3 % respecto del 2016. El
segundo emisor son los Estados Unidos, con 5.088 millones de toneladas y una
disminución del 0,8 % respecto del año anterior.
En
toneladas por habitante, los Estados Unidos han emitido 15,6 toneladas,
mientras que China ha emitido 6,7.
En
cuanto a España, las emisiones de 2017 han sido de 302 millones de toneladas,
con un aumento del 6,6 % respecto del año 2016. Por habitante, las emisiones de
España han sido de 6,5 toneladas.
En
resumen, las emisiones siguen aumentando. La amenaza de un cambio climático que
haga complicada la vida de la humanidad tal como la conocemos no hace mella en
las decisiones políticas y económicas del mundo actual.
Etiquetas:
concentración y emisiones de CO2
sábado, 16 de junio de 2018
Dos artículos sobre el hielo de la Antártida
Se acaban de publicar dos artículos
interesantes sobre la Antártida. Uno sobre el retroceso y el posterior avance
de la placa de hielo de la Antártida Occidental durante el Holoceno, y el
segundo sobre el balance de la cobertura de hielo antártico entre los años 1992
y 2017.
A medida que el clima se calentaba después del último máximo glacial, el nivel del mar subía. El ascenso del nivel del mar iba levantando la plataforma de hielo, como un barco varado en una playa cuando llega la marea. El levantamiento causó que la línea de tierra (que es donde el borde de la capa de hielo deja de tocar el fondo marino y se convierte en una plataforma de hielo flotante) retrocediera, hasta situarse unos 200 kilómetros más al interior de su ubicación actual.
El segundo artículo se titula
“Mass balance of the Antarctic Ice Sheet
from 1992 to 2017”, en el que se presenta un nuevo cálculo sobre la
evolución del hielo de la Antártida. Los resultados indican que la Antártida ha
perdido casi tres billones de toneladas de hielo desde 1992, lo que ha
provocado un aumento del nivel medio de los mares de 8 milímetros. Lo más
preocupante, señalan los investigadores, no es tanto la cantidad de hielo perdida
como la tendencia a perderlo cada vez más rápido. Un 40% de todo este hielo ha
desaparecido en los últimos cinco años, lo que indica que el deshielo de la
Antártida se está acelerando.
El primer artículo se titula Extensive retreat and re-advance of the West
Antarctic Ice Sheet during the Holocene. Se pensaba que las capas de hielo
cerca de los polos terrestres se habían ido reduciendo continuamente durante
los últimos 20,000 años. Desde el pico del último período glacial hace unos
20,000 años, el planeta se ha estado calentando, los mares subiendo, y las
capas de hielo generalmente se reducen. En este artículo se afirma que la Capa
de Hielo de la Antártida Occidental se encogió más de lo que nadie sospechaba.
Hace unos 10.000 años, su límite se situaba 200 kilómetros más hacia el
interior que su ubicación actual, pero luego se recuperó.
Nuevos datos indican que el
retroceso de las masas de hielo de la Antártida Occidental después de la última
Edad de Hielo en algunas partes del continente se revirtió sorprendentemente
hace unos 10.000 años. La extensión máxima de la capa de hielo se muestra en
verde, la extensión mínima en rojo y la línea de tierra moderna después de la
recuperación en naranja.
A medida que el clima se calentaba después del último máximo glacial, el nivel del mar subía. El ascenso del nivel del mar iba levantando la plataforma de hielo, como un barco varado en una playa cuando llega la marea. El levantamiento causó que la línea de tierra (que es donde el borde de la capa de hielo deja de tocar el fondo marino y se convierte en una plataforma de hielo flotante) retrocediera, hasta situarse unos 200 kilómetros más al interior de su ubicación actual.
¿Cuál fue la causa de que
este retroceso no solo no siguiera, sino que se revirtiera? La hipótesis del
artículo citado es que, durante miles de años, a medida que la capa de hielo se
encogía, la corteza en esta área subió unos cientos de metros y la plataforma
de hielo flotante volvió a tocar el fondo marino, con lo que la línea de tierra
se recuperó. Durante miles de años, a medida que la capa de hielo se encogía,
la corteza en esta área rebotó por cientos de metros y la línea de tierra se
retiró. Es decir, fue el propio fenómeno de pérdida de hielo el que
impulsó esta recuperación.
Sin embargo, este mecanismo
probablemente no funcionará lo suficientemente rápido como para evitar que las
capas de hielo actuales disminuyan debido al calentamiento global actual.
Las observaciones de los
satélites muestran que el deshielo no ha sido uniforme en las distintas
regiones de la Antártida. La región más afectada es la Antártida Occidental
–también llamada Antártida Menor–, donde la pérdida de hielo se ha triplicado
desde los años noventa.
Aunque sólo contiene una
décima parte del hielo de la Antártida, es la región que más contribuye al
deshielo del continente. La tendencia se debe en gran parte al retroceso de los
glaciares de Pine Island y Thwaites, que se adentran en el océano y que se
están fundiendo por el aumento de la temperatura del agua.
También la estrecha península
Antártica, que se extiende hacia el norte en dirección a Tierra del Fuego, ha
registrado una pérdida de hielo acelerada en la última década. Si a mediados de
los años 90 perdía una media de unos 18 millones de toneladas de hielo al día,
en la actualidad pierde cinco veces más: 90 millones de toneladas diarias.
Por el contrario, la
Antártida Oriental, que concentra aproximadamente el 90% del hielo del
continente, no ha experimentado grandes cambios en los últimos 25 años. Allí
las variaciones se deben sobre todo a oscilaciones en los niveles de
precipitación de un año a otro, más que a una fusión acelerada del hielo como
en la Antártida Menor. Aunque en los últimos cinco años ha perdido una media de
75 millones de toneladas diarias de hielo, no es una cantidad muy grande cuando
se reparte sobre toda la superficie de la capa de hielo.
Los investigadores concluyen
que, si se adoptan medidas efectivas para contener el cambio climático y la
temperatura media global no aumenta más de 0,9 grados, el deshielo de la
Antártida sólo hará subir el nivel medio de los mares unos 6 centímetros hasta
el 2070. Pero si no se adoptan estas medidas y se deja que la temperatura
global aumente 2,9 grados, el nivel medio de los mares subirá 27 centímetros
hasta el 2070 por la contribución de la Antártida –a los que habría que añadir
los centímetros ganados por el aumento del volumen del agua debido a su
calentamiento.
En este segundo escenario,
que se producirá cuando los niños que nacen en la actualidad tengan poco más de
50 años, zonas densamente pobladas o de alto valor ecológico como los deltas del
Mekong, el Mississipi o el Ebro, quedarían sumergidas, lo que provocaría
migraciones de millones de personas que perderán sus hogares.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















