jueves, 5 de enero de 2017

Las temperaturas del año 2016 - REMSS

Se acaban de publicar las anomalías temperaturas medidas por satélite por Remote Sensing Systems (REMSS) del mes de diciembre, lo que permite conocer las anomalías medias del año 2016.

Las zonas del globo terrestre incluidas en las medidas de REMSS van desde los 70° S hasta los 82,5° N, lo que deja fuera de las medidas los casquetes polares. Las zonas polares son, por tanto, de 60 a 82,5° para el hemisferio norte, y de -60  a -70° en el hemisferio sur.


Por lo que respecta a la temperatura media global, el año 2016 ha sido el más cálido de la serie histórica (+ 0,57° C), que empezó el año 1979. El segundo año más cálido, según las medidas de REMSS, fue el año 1998 (+ 0,55° C), en el que también hubo un fenómeno El Niño muy acusado. La tendencia de las temperaturas globales es de un calentamiento de 0,13 °C/década.


En el hemisferio Norte también el año 2016 ha sido el más cálido de la serie histórica (+ 0,73° C). La tendencia en el hemisferio Norte es de un aumento de las temperaturas de 0,18 °C/década.


En el hemisferio Sur, en cambio, el año 2016 ha sido el segundo año más cálido de la serie histórica (+ 0,41° C). El primero fue el año 1998 (+ 0,48° C). La tendencia es de un aumento de las temperaturas de + 0,9° C/década.


La zona polar Norte ha tenido, en 2016, el año más cálido de la serie histórica (+ 1,63° C). La tendencia es a un aumento de la temperatura de 0,34° C/década. Como es habitual, ha sido la zona que ha experimentado el mayor calentamiento del planeta.


La zona polar Sur ha seguido con la irregularidad de las temperaturas. La del año 2016 ha sido la segunda más elevada de la serie histórica (+ 0,27° C), después de la del año 2002 (+ 0,32° C). La tendencia es a que no haya variación de la temperatura a lo largo de la serie histórica.

jueves, 29 de diciembre de 2016

La extensión del hielo marino



El gráfico, publicado por el National Snow and Ice Data Center, nos presenta la extensión total del hielo marino, es decir, incluyendo el hielo marino del ártico y del antártico. Vemos que, desde el mes de setiembre de este año, esta extensión es mucho menor que la de cualquiera de los años anteriores, desde que se tienen medidas por satélite. Es decir, desde el año 1978.

Con respecto al valor mínimo encontrado en los años citados, la disminución del hielo marino total en estos últimos meses es de unos 2 millones de km2.

Como podemos ver, esta disminución del hielo marino afecta tanto al ártico como al antártico, lo que no deja de ser preocupante.






domingo, 18 de diciembre de 2016

El imparable abaratamiento de la energía fotovoltaica



La disminución de los costes de la energía solar fotovoltaica de los últimos siete años ha sido espectacular. El costo promedio nivelado global para el PV de silicio cristalino ha caído de 315 $por MWh en el tercer trimestre de 2009 a 122 $ a finales de 2015, una caída del 61%, reflejando la deflación en los precios de los módulos, los costos de producción y los gastos de instalación. Y no es solo esto, sino que podemos anticipar que esta bajada de costes seguirá, si miramos los proyectos que tienen lugar en países particulares, como por ejemplo la instalación ACWA en Dubai que, en enero de 2015, se proyectó con un coste de 58,50 dólares por MWh, o con las subastas en la India de finales de 2015 y principios de 2016, con ofertas de 64 $ por MWh (Fortum Finnsuurya Energía en Rajasthan) y 68 $ (SunEdison y Softbank en Andhra Pradesh).

En España las inversiones en energías renovables han caído en picado, debido a los recortes de ingresos retroactivos particularmente dolorosos impuestos por el gobierno durante el período 2011-14 y el fin de todo el apoyo gubernamental a nuevos proyectos. La inversión de 2014 fue de sólo 573 millones de $ en 2014, ligeramente por encima del año anterior, pero muy por debajo del pico de 23.6 mil millones de $ del año 2008.

Es decir que, gracias al decreto ley firmado por el Sr. Rodrigo Rato inmediatamente después de los atentados del 11 de marzo de 2004, dos días antes de las elecciones ganadas por el partido socialista del señor Rodríguez Zapatero, en España se hicieron grandes inversiones en energía fotovoltaica cuando la tecnología del momento hacía que esta energía fuera muy cara, mientras que ahora, cuando esta energía empieza a ser rentable, no hay nadie que invierta en ella. Ya entonces, las perspectivas de abaratamiento de la energía fotovoltaica eran muy evidentes, por lo que podemos decir que la perspicacia de nuestros gobernantes (del señor Rato al firmar el decreto y del señor Zapatero al no impedir una inversión masiva) ha hecho que tengamos, en este momento, una energía fotovoltaica mucho más cara que la que tendríamos si, unos y otros, hubieran actuado con más racionalidad.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Una predicción para el año 2100 si seguimos aumentando la emisión de gases de efecto invernadero


El aumento de las concentraciones atmosféricas de CO2 causa un desequilibrio en el balance de calor de la Tierra: se retiene más calor del que se expulsa, lo que a su vez genera un calentamiento global de la superficie. La sensibilidad climática es un término utilizado para describir la cantidad de calentamiento que se espera que resulte después de un aumento en la concentración de CO2. Este número se calcula tradicionalmente utilizando modelos informáticos complejos del sistema climático, pero a pesar de décadas de trabajo, el número sigue siendo objeto de incertidumbre.

Los valores de la sensibilidad climática a un aumento del 100 % del CO2 atmosférico varían entre 1 y 6 C.

Un nuevo estudio, “Non-linear climate sensitivity and its implications for future greenhouse warming”, adopta un enfoque diferente en el cálculo de la sensibilidad climática, utilizando datos de la historia de la Tierra. Los investigadores examinan varias reconstrucciones de temperaturas pasadas y niveles de CO2 para determinar cómo el sistema climático ha respondido a cambios previos en su balance energético.

El primer paso fue reconstruir la historia de las temperaturas medias globales durante los últimos 784.000 años, que cubren los últimos ocho ciclos glaciales.

El segundo paso consistió en calcular el balance energético de la Tierra para este período de tiempo, utilizando estimaciones de las concentraciones de gases de efecto invernadero extraídas de burbujas de aire en núcleos de hielo e incorporando factores astronómicos conocidos como Ciclos Milankovitch que afectan el balance de calor planetario.

Los resultados que han encontrado implican que la sensibilidad de la Tierra a las variaciones del CO2 atmosférico aumenta a medida que el clima se calienta.






En la actualidad, nuestro planeta está en una fase cálida -un período interglacial- y la creciente sensibilidad climática asociada debe tenerse en cuenta para proyecciones futuras de calentamiento inducidas por las actividades humanas.

Utilizando estas estimaciones basadas en la sensibilidad paleoclimática de la Tierra, los autores han calculado el calentamiento durante los próximos 85 años, en un escenario de emisión de gases de efecto invernadero RCP8.5, representativo de unas emisiones crecientes de gases de efecto invernadero, con una concentración de CO2 a finales de siglo de 900 ppm, y han encontrado que, para el año 2100, las temperaturas globales aumentarán 5.9 °C por encima de los valores preindustriales. Esta magnitud del calentamiento se encuentra en el rango superior de estimaciones presentado por el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

Se trata de la temperatura más alta alcanzada en el planeta en los últimos 784.000 años.

martes, 27 de septiembre de 2016

La extensión máxima del hielo marino antártico

El pasado 28 de agosto la extensión del hielo marino antártico llegó a su máximo anual, con una extensión de 18,52 millones de km2.

Esta extensión es mucho menor que la de los años anteriores, sobre todo la del año 2015, que fue el máximo desde que se tienen datos medidos por satélite. Puede ser que los efectos de la Oscilación Interdecadal del Pacífico, que ha pasado a ser positiva hace un par de años, tenga alguna influencia en lo que parece un cambio de tendencia en la variación de la extensión del hielo marino antártico.



La temperatura de los dos últimos millones de años y la sensibilidad climática

Se acaba de publicar el artículo "The Evolution of Global Temperature over the Past Two Million Years", donde se dan los mejores datos existentes hasta la fecha de la evolución de la temperatura global en la superficie del planeta de los últimos dos millones de años.

El meollo de este estudio es una síntesis de núcleos de 60 sedimentos marinos del océano profundo que vienen de todas partes del mundo.


Se observa que la temperatura fue disminuyendo hasta hace 1,2 millones de años, y que se ha estancado desde entonces. Podemos observar también el cambio, en el mismo período, de ciclos glaciales de 41.000 a ciclos de 100.000 años aproximadamente. Cambio que todavía no tiene una explicación convincente al día de hoy.

Los datos de este estudio han sido muy bien recibidos por la comunidad científica, ya que son los más completos y fiables publicados hasta ahora. Las conclusiones a las que ha llegado, en cambio, han sido objeto de mucha controversia. En efecto, este estudio sugiere que el aumento de la temperatura en los próximos mil años podría subir entre 3 y 7 °C. Llega a esta conclusión estudiando la correlación entre la temperatura y la concentración de gases de efecto invernadero de los últimos 805.000 años, lo que da un aumento de 7 a 13 °C al doblar la concentración de CO2 (con un intervalo de confianza del 95 %), que es lo que llamamos sensibilidad del clima.


Si, para simplificar, hacemos el cálculo con una correlación logarítmica entra la concentración de CO2 y la temperatura global de los últimos 805.000 años, extrapolando a valores actuales, encontramos que, con una concentración de 300 ppm, la temperatura sería de -1,5 °C, y con una concentración de 420 ppm, la temperatura sería de +3,5 °C, un aumento de unos 5 °C.

Sin embargo, correlación no es lo mismo que causa. En este caso, la causa son las variaciones de la órbita terrestre, que modifican a la vez la temperatura y la concentración de CO2. Algunos científicos, críticos con esta conclusión del artículo citado, estiman que, de esta correlación, probablemente las dos terceras partes son debidas a las variaciones orbitales, y únicamente una tercera parte a las variaciones de la concentración de CO2.

jueves, 15 de septiembre de 2016

La extensión del hielo ártico

Es muy probable que el pasado día 7 de setiembre se haya llegado a la extensión mínima anual del hielo ártico, cuyo valor ha sido de 4,08 millones de km2.



Este valor sigue en la línea del de los últimos años: en los años transcurridos entre el 2010 y el 2016, el promedio de la extensión mínima anual ha sido de 4,39 millones de km2, 1 millón menos que en la década 2000-2009 y 2 millones menos que en la década 1990-1999.