lunes, 29 de abril de 2013

La cotización de las empresas de energía renovable


La industria de las energías renovables publica un índice que representa la cotización de las 30 mayores empresas del mundo del sector de la energía renovable, llamado índice RENIXX. Entre estas empresas, al día de hoy, figura la española Gamesa.

Podemos ver en el gráfico la evolución de este índice desde el año 2002. Después de un pico en el año 2008, las acciones han ido bajando, llegando en el año 2012 y lo que va de 2013 a su nivel mínimo.

Una prueba de la desconfianza que los inversores tienen en el futuro de las energías renovables.


sábado, 20 de abril de 2013

Emitir CO2 es más barato que nunca


La cotización de la tonelada de CO2 en el mercado europeo de comercio de emisiones sigue cayendo. El 18 de abril estaba en 3,04 euros/tonelada, el valor más bajo desde que se inició la segunda fase de este comercio, en el año 2008.


Todavía es peor en lo concerniente a los Certificados de Reducción de Emisiones (CER), ya que su valor, desde mediados de enero, se sitúa a menos de 0,20 euros/tonelada. (Estos certificados proceden de inversiones en desarrollo limpio en países en desarrollo, y están avalados por la ONU)


viernes, 19 de abril de 2013

El deshielo durante el verano en la Península Antártida ha alcanzado el nivel más alto del último milenio


En los últimos 50 años, la Península Antártica es la zona del hemisferio sur que más se ha calentado. Este calentamiento se ha visto acompañado por la aceleración del deshielo durante el verano.

No es fácil reconstruir específicamente las condiciones de verano que son fundamentales para determinar la fusión del hielo en la Antártida, pero en el artículo Acceleration of snow melt in an Antarctic Peninsula ice core during the twentieth Century se reconstruyen los cambios en la intensidad de fusión del hielo y la temperatura media en el norte de la Península Antártica desde el año 1000 DC, basándose en la identificación de las capas visibles de fusión en los testigos de hielo (ice cores)  de la isla de Ross James y en estimaciones anuales de temperatura mediante el contenido de deuterio de los testigos, para lo que estudiaron un testigo de hielo de 364 metros.

Durante el último milenio, las condiciones más frías y la menor intensidad de deshielo se produjeron alrededor del período que va del año 1410 al 1460, cuando la temperatura media fue de 1,6 °C más baja que la del período 1981-2000. Durante este período, solamente un 0,5 % del hielo fundía en verano.

Desde finales del siglo XV hasta ahora se ha producido un aumento de casi diez veces en el porcentaje de hielo fundido, que ha pasado del 0,5 hasta 4,9 %. El calentamiento se ha producido en fases progresivas desde el año 1460, pero la intensificación de la fusión no es lineal, y en gran parte se ha producido desde mediados del siglo XX. El deshielo durante el verano se sitúa ahora a un nivel que no tiene precedentes en los últimos 1.000 años, como se puede ver en la figura. 

Los autores creen que el hielo de la Península Antártica es, en estos momentos, particularmente susceptible a un aumento rápido de fusión en respuesta a unos aumentos relativamente pequeños en la temperatura media.

La conclusión a la que llegan los autores es que el aumento de la fusión de hielo en la Península Antártica es debida a la acción del hombre sobre el calentamiento global. En otras partes del continente blanco, como en la Antártida Occidental, el panorama es más complejo porque se desconoce si el deshielo y la pérdida de los glaciares en excepcional o es causado por el cambio climático.

En verde: cambios de temperatura en la Península Antártica durante los últimos 1.000 años
En rojo: porcentaje de hielo fundido en verano durante los últimos 1000 años


miércoles, 10 de abril de 2013

Sobre la cantidad de calor contenido en los océanos


La entrada anterior ha merecido un comentario que agradezco. Adjunto las gráficas con los datos de la NOAA sobre las temperaturas y la cantidad de calor contenida de los océanos a diferentes profundidades.

En cuanto a la cantidad de calor, en efecto, desde el año 2003 se observa una parada en el aumento de la cantidad de calor entre 0 y 700 metros de profundidad, mientras que en la zona de 0 a 2.000 metros, la cantidad de calor está aumentando. Por lógica, podemos deducir que la capa que ha aumentado más la cantidad de calor que contiene es la comprendida entre 700 y 2.000 m.





martes, 9 de abril de 2013

El parón del calentamiento global explicado por la absorción de calor por los océanos



Un nuevo estudio sobre el calentamiento del océano acaba de ser publicado en Geophysical Research Letters, titulado Distinctive climate signals in reanalysis of global ocean heat content. Hay varias conclusiones importantes que se pueden extraer de este trabajo.

1 – Al contrario de lo que se cree, el calentamiento global se ha acelerado en los últimos 15 años. Esto se debe a que alrededor del 90% del calentamiento global se registra en el calentamiento de los océanos y los océanos han estado calentando de forma espectacular.

2 - Como se sospechaba, la mayor parte del "calor perdido" se ha encontrado en las profundidades oceánicas. Este estudio revela que el 30% del calentamiento de los océanos en la última década se ha producido en profundidades mayores de 700 metros, lo que  no tiene precedentes, al menos en el último medio siglo.

3 - Algunos estudios recientes han concluido, basados en la desaceleración del calentamiento de la superficie, que la sensibilidad del clima al aumento del efecto invernadero es algo inferior estimación del IPCC. Esos estudios son fundamentalmente erróneos porque no tienen en cuenta el calentamiento de los océanos profundos.

Los principales resultados del estudio se ilustran en la figura, donde se puede ver el contenido de calor del océano 0 a 300 metros (gris), 700 m (azul), y el total (violeta), según datos de ORAS4.


Después de cada una de las erupciones volcánicas (que causan a corto plazo de refrigeración mediante el bloqueo de la luz solar) de los montes Agung, Chichón, y Pinatubo, se observa en los datos un evento distinto de enfriamiento del mar. Además, después del fuerte evento de El Niño de 1998, es visible un enfriamiento de la parte superior 300 y 700 metros de los océanos como resultado del calor que se transfiere desde la superficie del océano a la atmósfera.

Una de las características más claras en la figura es el rápido calentamiento de los océanos en la última década. Como ya hemos comentado, el calentamiento de los océanos menos profundos ha disminuido desde alrededor de 2003, lo que ha llevado a muchos a argumentar que el calentamiento global se ha desacelerado. Sin embargo, durante este período se ha acumulado más calor en los océanos más profundos por debajo de 700 metros. Los autores describen el calentamiento de los océanos desde 1999, como el calentamiento más sostenido en este registro. De hecho, las recientes tasas de calentamiento de las aguas debajo de 700m parecen no tener precedentes.

Del mismo modo, este nuevo estudio concluye que en la última década alrededor del 30% del calentamiento se ha producido por debajo de 700 m, lo que contribuye de manera significativa a una aceleración de la tendencia al calentamiento.

¿Cuál es la causa de esta transferencia de calor a las capas más profundas del océano? Los autores sugieren que es resultado de los cambios en los vientos relacionados con la fase negativa de la Oscilación Decadal del Pacífico y a los frecuentes eventos de La Niña.

¿Buenas noticias para la sensibilidad del clima? Probablemente no.

Si las conclusiones de este estudio son ciertas, la aparente “seguridad” que proporciona a mucha gente el parón de las temperaturas globales puede caer por sí misma.

domingo, 31 de marzo de 2013

La influencia del hollín en el calentamiento global


El hollín es el segundo mayor contribuyente al calentamiento global, y su influencia en el clima ha sido muy subestimado, según un nuevo estudio publicado recientemente, titulado Bounding the role of black carbon in the climate system: A scientific assessment. Se trata de un estudio muy relevante, de más de 200 páginas, que ha necesitado 4 años.

Los motores diésel  los incendios forestales y muchas otras fuentes emiten partículas de hollín a la atmósfera. Además de causar problemas de salud respiratoria, el hollín también calienta el clima. Durante décadas, su impacto sobre el clima ha sido la fuente de muchos debates.

El estudio presenta por primera vez un análisis completo y cuantitativo de la función del hollín en el sistema climático. Sus resultados indican el hollín viene después del dióxido de carbono y se sitúa delante del metano como la causa principal del calentamiento global debido a las actividades humanas, y que su influencia en el clima ha sido subestimada, confirmando algunos estudios anteriores.

Esquema de los procesos que controlan la distribución del hollín en la atmósfera y su influencia sobre el clima

Las estimaciones de la influencia del hollín en el calentamiento global multiplican por dos las del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) del 2007.

El total de emisiones de hollín se estima en 7.620 toneladas en el año 2000, como se ve en la figura siguiente.


El forzamiento directo de todas las fuentes de hollín se estima en 0,88 W/m2 (a comparar con 1,8 W/m2 para el CO2 y con 0,51 W/m2 para el metano). Sin embargo, el forzamiento directo del hollín no refleja otros mecanismos importantes, como su influencia sobre las nubes. Incluyendo todos los mecanismos, el forzamiento del hollín se estima en 1,1 W/m2.


El informe revela que el hollín es una causa importante del rápido calentamiento en el hemisferio norte en latitudes medias y altas, incluyendo el norte de Estados Unidos, Canadá, Europa septentrional y Asia septentrional. Sus efectos también se pueden sentir más al sur, induciendo cambios en los patrones de lluvia del monzón asiático.


viernes, 29 de marzo de 2013

La cuarta extinción


Se ha publicado recientemente un artículo titulado Volcanic Actívity triggered the End TriassicExtintion, que aporta nuevas pruebas de que la cuarta extinción conocida desde el Cámbrico se debió a una actividad volcánica masiva. Para ello han conseguido una precisión mucho mayor que la que se tenía hasta ahora en la datación de esta extinción masiva de hace más de 200 millones de años, que diezmó el 76 por ciento de las especies marinas y terrestres, marcando el final del período Triásico y el inicio del Jurásico, que fijan en 201,564 millones de años. Hasta ahora, la precisión era de 1 a 2 millones de años, y se ha podido reducir a 20.000 años, que es la precisión que han podido obtener del estudio de las capas sedimentarias estudiadas.

Este avance en la precisión es muy importante, ya que permite saber la duración de la actividad volcánica. No es lo mismo que los 2,5 millones de kilómetros cúbicos de lava de esta erupción hubieran sido lanzados durante un período de entre 1 y dos millones de años, que si lo hubieran sido durante una pocas decenas  de miles de años. En el primer caso hubiera tenido un impacto mucho menor que en el segundo.


Hace 200 millones de años existía el supercontinente Pangea, y estas erupciones se produjeron en la región llamada Provincia Magmática Central del Atlántico (CAMP), y dieron lugar a una enorme brecha que después formaría el océano Atlántico. El equipo determinó la edad de lavas basálticas y de otros tipos que se encuentran a lo largo de la costa este de los Estados Unidos, así como en Marruecos (ahora regiones lejanas, pero que hace 200 millones de años estaban unidas dentro del supercontinente Pangea). La brecha que fue separando estas masas de tierra fue también el lugar de la actividad volcánica de CAMP. Hoy en día, la geología de ambas regiones incluye rocas ígneas de las erupciones CAMP así como de rocas sedimentarias que se acumularon en un enorme lago. Los investigadores utilizaron una combinación de técnicas para la datar las rocas y señalar el comienzo y la duración de la actividad volcánica de CAMP.

Foto de la intrusión basáltica del final del Triásico en la orilla del Río Hudson, en Alpine, N.J.

Con estas dataciones mucho más precisas, se ha podido demostrar que la erupción en Marruecos fue la primera, seguida de las de Nueva Escocia y Nueva Jersey, que ocurrieron aproximadamente 3.000 y 13.000 años más tarde, respectivamente. Los sedimentos por debajo de esa época contienen polen, esporas y otros fósiles característicos de la era del Triásico, mientras que en los de arriba los fósiles desaparecen. Esta datación se ve reforzada por una capa de sedimento justo antes de la extinción que contiene granos minerales que proporcionan la evidencia de una de las muchas inversiones periódicas tierra de polaridad magnética.

Estudiando minuciosamente las capas alrededor de la época del final del Triásico y del inicio del Jurásico, se deduce que la fase inicial de la extinción se produjo en una sola capa, es decir, que esta fase inicial de la extinción llevó 20.000 años a lo sumo. Pero podría haber durado menos tiempo.

Se supone que la enorme actividad volcánica envió a la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono y otros gases que pueden haber alterado drásticamente el clima de la Tierra, matando a miles de especies de plantas y animales. Es decir, muy probablemente, el mecanismo real que mató a las criaturas fue el cambio climático que siguió a la actividad volcánica.

Hoy en día, algunos científicos han propuesto que estamos al borde de una sexta extinción creada por el hombre. El crecimiento explosivo de la población humana, la actividad industrial y la explotación de los recursos naturales están empujando a muchas especies a la desaparición. La quema de combustibles fósiles, en particular, ha tenido como efecto el aumento del nivel de CO2 del aire más del 40 por ciento en sólo 200 años - posiblemente un ritmo tan rápido o más rápido que el del final del Triásico. El aumento actual de las temperaturas parece estar alterando los ecosistemas, y el CO2  que entra en el agua de mar está causando lo que podría ser el proceso más rápido de acidificación de los océanos durante al menos los últimos 300 millones de años, según un estudio de 2012. En cierto modo, opinan algunos científicos, la extinción del final del Triásico es análoga a la de hoy, y puede haber operado en una escala de tiempo similar. El registro geológico del final del triásico podría darnos una visión del posible impacto futuro de duplicar el CO2 atmosférico sobre las temperaturas globales, sobre la acidez del océano y sobre la vida en la tierra. Para ello hay que seguir investigando ya que aún no tenemos ninguna manera de saber exactamente cuánto CO2 se emitió a la atmósfera en ese momento, y cuales fueron sus efectos.